Especificaciones y análisis del Cadillac BLS
Potencia
150CV
Par
320Nm
Consumo
6.1l/100
Emisiones
164g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
-kg
Precio
36,250€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac BLS 1.9D 150cv Sport (2008-2009)
Descripción general
El Cadillac BLS fue el audaz intento de la marca americana por conquistar el corazón del segmento premium europeo. Un coche que prometía una fusión única: el inconfundible y lujoso estilo de Cadillac sobre la probada y eficaz plataforma de un Saab 9-3. Fue un encuentro de dos mundos, una declaración de intenciones que buscaba ofrecer una alternativa con carácter y alma a la sobriedad alemana.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor diésel de 150 CV se siente lleno y competente. No busca una deportividad explosiva, sino una entrega de potencia sólida y constante que te envuelve en una sensación de control y seguridad, especialmente en recuperaciones. El chasis, de herencia sueca, es una maravilla de equilibrio; transmite una confianza absoluta en carreteras sinuosas sin que el confort se resienta en largos viajes. Es un coche que te invita a devorar kilómetros, sintiéndote aislado del mundo exterior pero conectado a la carretera de una forma muy pura y satisfactoria.
Diseño y estética
Visualmente, el BLS es puro Cadillac. Sus líneas afiladas y angulosas, la imponente parrilla cromada y los faros verticales le otorgan una presencia magnética que no deja indiferente. Es un coche que se destaca, que tiene la valentía de ser diferente. Por dentro, la experiencia es una curiosa mezcla de opulencia americana y pragmatismo sueco. Detalles como la llave de contacto en la consola central delatan su origen Saab, creando un habitáculo con una personalidad única, un espacio que se siente especial y distinto a todo lo demás.
Tecnología y características
Para su época, el BLS venía bien dotado, con un equipamiento centrado en el confort y la seguridad. Sin embargo, su verdadera tecnología no estaba en las pantallas, sino bajo la piel. Contaba con un moderno motor diésel common-rail que ofrecía una eficiencia notable y una sofisticada suspensión trasera multibrazo que era la clave de su excelente comportamiento dinámico. La tecnología estaba al servicio de la experiencia de conducción, no como un mero adorno.
Competencia
El BLS se adentró en un territorio dominado por titanes. Se enfrentó cara a cara con la realeza alemana: el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Su lucha no era en cifras puras, sino en el terreno de la exclusividad y el estilo. También competía con su propio hermano de plataforma, el Saab 9-3, y otros contendientes de peso como el Volvo S60 o el Alfa Romeo 159. Su gran baza era ofrecer un alma diferente, un carácter americano para quien buscaba escapar de lo convencional.
Conclusión
El Cadillac BLS es más que un coche; es una declaración, un experimento cultural sobre ruedas que resultó ser sorprendentemente bueno. Aunque no logró conquistar el mercado, hoy se revela como una opción fascinante para quien valora la exclusividad, el diseño con personalidad y un comportamiento dinámico excelente. Es un sedán incomprendido, una joya oculta que ofrece la fiabilidad de una mecánica europea con el inconfundible espíritu de Detroit. Conducirlo es sentir que llevas algo verdaderamente especial.




