Especificaciones y análisis del Cadillac BLS
Potencia
175CV
Par
265Nm
Consumo
9l/100
Emisiones
216g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
220km/h
Peso
-kg
Precio
38,160€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
129 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac BLS 2.0T 175cv Sport Aut. (2008-2009)
Descripción general
El Cadillac BLS representa el audaz intento de la icónica marca americana por conquistar el corazón del exigente mercado europeo. Nació como una simbiosis única, vistiendo la sólida ingeniería sueca de un Saab 9-3 con un traje de alta costura de Detroit. Es un coche que evoca una sensación de exclusividad, una berlina premium que se atrevió a ser diferente en un mar de uniformidad alemana.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor 2.0T de 175 caballos susurra con una entrega de potencia suave y lineal, priorizando el confort de marcha sobre la deportividad pura. La transmisión automática de cinco velocidades acompaña este carácter rutero, ofreciendo cambios fluidos que invitan a devorar kilómetros sin esfuerzo. Su chasis, de herencia Saab, transmite una confianza y un aplomo extraordinarios, filtrando las imperfecciones del asfalto mientras se mantiene firme y seguro en curvas rápidas. Conducirlo es una experiencia relajada y placentera, un viaje en primera clase con un toque distintivo.
Diseño y estética
Su estética es inconfundiblemente Cadillac. Las líneas afiladas y angulosas, la imponente parrilla cromada y los faros verticales le otorgan una presencia magnética y una personalidad arrolladora. Es un coche que no pide permiso, que gira cabezas con su audacia americana. El interior, aunque bien construido y con materiales de calidad, no logra el mismo impacto emocional, compartiendo demasiados elementos con su primo sueco. Se siente más funcional que lujoso, un contraste con la promesa de su espectacular exterior.
Tecnología y características
Para su época, el BLS venía bien equipado, ofreciendo un nivel de confort y seguridad a la altura de lo esperado en el segmento premium. Contaba con elementos como control de estabilidad, un completo equipamiento de airbags y un sistema de sonido de calidad. Sin embargo, no fue un pionero tecnológico. Su sistema de infoentretenimiento y la interfaz general se sienten como un producto de su tiempo, funcionales pero sin la sofisticación o la innovación que definían a algunos de sus competidores más directos.
Competencia
El BLS se adentró en un territorio hostil, dominado con puño de hierro por el trío alemán: el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Además, tuvo que enfrentarse a rivales de gran calibre como el Volvo S60, el Lexus IS e incluso su propio hermano de plataforma, el Saab 9-3. Su gran desafío fue convencer a los compradores de apostar por un estilo diferente frente a la reputación y la ingeniería consolidadas de sus adversarios europeos.
Conclusión
El Cadillac BLS fue un experimento valiente y fascinante, una berlina con alma transatlántica. Ofrece una estética única y una conducción sumamente cómoda y segura, convirtiéndolo en una opción ideal para quien busca distinguirse. Aunque no logró destronar a los reyes del segmento, su carácter y exclusividad lo convierten en un clásico moderno muy especial. Es más que un coche; es una declaración de intenciones, un pedazo de América diseñado para las carreteras del viejo continente.




