Cadillac BLS 2.0T Flexpower Business Aut. · 200 CV (2008-2010)

2006
Gasolina o etanol
FWD
Automático 5v
Cadillac BLS - Vista 1
Cadillac BLS - Vista 2
Cadillac BLS - Vista 3
Cadillac BLS - Vista 4

Especificaciones y análisis del Cadillac BLS

Potencia

200CV

Par

300Nm

Consumo

9l/100

Emisiones

216g/km

0-100 km/h

8.9s

Vel. Máx.

225km/h

Peso

-kg

Precio

36,100

Resumen técnico

Combustible

Gasolina o etanol

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina o etanol
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Cadillac BLS 2.0T Flexpower Business Aut. · 200 CV (2008-2010)

Descripción general

El Cadillac BLS fue el audaz intento de la icónica marca americana por conquistar el corazón de Europa. Un sedán que fusionaba el inconfundible y afilado diseño estadounidense con una plataforma de probada eficacia sueca, buscando ofrecer una alternativa con carácter y alma en un segmento dominado por la sobriedad alemana. Era una declaración de intenciones, un coche para quien no temía ser diferente.

Experiencia de conducción

Al volante, el motor 2.0 Turbo de 200 caballos se siente lleno y generoso. Empuja con una fuerza contundente y lineal desde bajas vueltas, convirtiendo cada adelantamiento en una maniobra sin esfuerzo y cada viaje largo en una experiencia placentera. No es un deportivo radical, sino un gran turismo confortable. La suspensión encuentra un equilibrio delicioso entre la firmeza necesaria para sentir la carretera y la suavidad que se espera de un Cadillac, aislándote del asfalto sin desconectarte por completo. Es un coche que invita a devorar kilómetros con una serenidad imperturbable.

Diseño y estética

Su carrocería es una escultura de líneas rectas y ángulos marcados, un fiel reflejo del lenguaje de diseño 'Art & Science' de Cadillac. La imponente parrilla cromada y los faros verticales le otorgan una presencia magnética y una personalidad arrolladora que lo distingue al instante. Es un coche que envejece con dignidad, manteniendo un exotismo que sus rivales europeos nunca tuvieron. El interior, aunque bien construido y funcional, no alcanza el mismo nivel de dramatismo, compartiendo elementos con su primo de Saab, lo que le resta un punto de exclusividad.

Tecnología y características

La tecnología más destacada del BLS reside en su corazón mecánico. El motor Flexpower, capaz de funcionar con gasolina o bioetanol, era una apuesta de futuro en su momento. La caja de cambios automática de cinco velocidades prioriza la suavidad sobre la rapidez, en sintonía con el carácter rutero del coche. A nivel de equipamiento, cumplía con lo esperado en un vehículo premium de su época, pero sin introducir las innovaciones tecnológicas que ya empezaban a despuntar en sus competidores directos, centrándose más en el confort de marcha que en los gadgets.

Competencia

El BLS se adentró en un territorio hostil, dominado por titanes como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Su lucha era contra la perfección dinámica, la calidad de acabados y la imagen de marca de los alemanes. También competía con el Volvo S60 y, en cierto modo, con su hermano de plataforma, el Saab 9-3. El Cadillac jugaba la baza del diseño, la exclusividad y una relación precio-potencia atractiva para seducir a quienes buscaban algo más que la elección predecible.

Conclusión

El Cadillac BLS es más que un coche; es el recuerdo de un valiente cruce de culturas. Ofreció una experiencia de conducción potente y confortable envuelta en un diseño que sigue girando cabezas. Aunque no logró destronar a los reyes del segmento, se ganó un lugar como una opción carismática y especial. Hoy es una elección inteligente para quien aprecia la individualidad y el placer de conducir un sedán potente y distinto, una pieza de la historia del motor con un encanto único.