Cadillac BLS 2.0T Flexpower Sport Luxury Aut. · 200 CV (2009-2010)

2006
Gasolina o etanol
FWD
Automático 5v
Cadillac BLS - Vista 1
Cadillac BLS - Vista 2
Cadillac BLS - Vista 3
Cadillac BLS - Vista 4

Especificaciones y análisis del Cadillac BLS

Potencia

200CV

Par

300Nm

Consumo

9l/100

Emisiones

216g/km

0-100 km/h

8.9s

Vel. Máx.

225km/h

Peso

-kg

Precio

44,610

Resumen técnico

Combustible

Gasolina o etanol

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina o etanol
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Cadillac BLS 2.0T Flexpower Sport Luxury Aut. · 200 CV (2009-2010)

Descripción general

El Cadillac BLS representó el audaz intento de la icónica marca americana por conquistar el corazón del competitivo mercado de sedanes premium europeo. Nacido de una colaboración bajo el paraguas de General Motors, este coche es un fascinante híbrido cultural, combinando el ADN de un Saab 9-3 con el inconfundible lenguaje de diseño 'Art & Science' de Cadillac. La versión 2.0T Flexpower, con su capacidad para funcionar con bioetanol, no solo ofrecía potencia, sino también una declaración de intenciones en una era de cambio.

Experiencia de conducción

Al volante, el BLS se siente como una promesa de poder contenida. El motor turbo de 200 caballos empuja con una fuerza contundente y lineal, un torrente de energía que te pega al asiento y hace que los adelantamientos sean un mero trámite. Su chasis de origen sueco le otorga un aplomo y una seguridad en carretera que inspiran confianza, devorando kilómetros de autopista con una comodidad soberbia. No es un deportivo radical, sino un gran turismo refinado, un compañero de viaje que te aísla del mundo exterior mientras te regala una banda sonora de turbo y potencia.

Diseño y estética

Visualmente, el BLS es puro carácter americano. Sus líneas afiladas, la parrilla cromada y los faros verticales son una declaración de audacia en un mar de diseños conservadores. Es un coche que gira cabezas y no pide disculpas por su presencia. Sin embargo, al abrir la puerta, esa audacia se suaviza. El interior, aunque bien equipado y funcional, delata sus raíces compartidas con Saab, con una ergonomía lógica pero sin el lujo opulento que su exterior promete. Es un contraste que define su personalidad: un exterior extravagante con un alma pragmática.

Tecnología y características

Para su época, el BLS estaba correctamente equipado, aunque su mayor proeza tecnológica residía bajo el capó. El motor Flexpower era una pieza de ingeniería avanzada, ofreciendo al conductor la flexibilidad de elegir entre gasolina y E85, una opción ecológica y de alto rendimiento. El sistema de infoentretenimiento, con su pantalla a color y navegación, cumplía con las expectativas del segmento premium de finales de los 2000. La transmisión automática de cinco velocidades, aunque no tan rápida como las cajas de doble embrague posteriores, ofrecía transiciones suaves y acordes con el carácter confortable del vehículo.

Competencia

El Cadillac BLS se adentró en un territorio dominado por titanes. Se enfrentó directamente a la santísima trinidad alemana: el BMW Serie 3, el Mercedes-Benz Clase C y el Audi A4. Cada uno de ellos era un referente en calidad, dinámica o tecnología. El BLS luchaba por encontrar su espacio, ofreciendo un estilo diferente y un motor versátil como principales argumentos. También competía con otras alternativas de gran personalidad como el Lexus IS, el Volvo S60 o su propio primo hermano, el Saab 9-3, en una batalla donde la imagen de marca y la perfección en los detalles eran cruciales.

Conclusión

El Cadillac BLS es un coche para el recuerdo, un sedán con un alma dividida que lo hizo único. Fue un valiente intento de fusionar lo mejor de dos mundos, ofreciendo un rendimiento emocionante y un diseño que rompía moldes. Aunque no logró destronar a los reyes europeos, principalmente por un interior que no alcanzaba el nivel de sus rivales y una imagen de marca aún por consolidar, dejó una huella imborrable. Hoy es una elección para entendidos, para aquellos que buscan una berlina potente, cómoda y, sobre todo, diferente a todo lo demás.