Especificaciones y análisis del Cadillac BLS
Potencia
200CV
Par
300Nm
Consumo
9l/100
Emisiones
197g/km
0-100 km/h
8.9s
Vel. Máx.
225km/h
Peso
-kg
Precio
39,160€
Resumen técnico
Gasolina o etanol
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac BLS 2.0T Flexpower Sport Aut. · 200 CV (2008-2009)
Descripción general
El Cadillac BLS fue el audaz intento de la icónica marca americana por conquistar el corazón del segmento premium europeo. Con esta versión 2.0T Flexpower, no solo ofrecía el inconfundible estilo de Cadillac, sino también una sorprendente versatilidad mecánica al poder funcionar con bioetanol, todo ello sobre una probada y fiable plataforma de origen sueco. Una declaración de intenciones que fusionaba dos mundos.
Experiencia de conducción
Al volante, el BLS se siente como un auténtico gran turismo americano en formato europeo. El motor turbo de 200 caballos empuja con una fuerza contundente y lineal, haciendo que cada aceleración sea un placer suave pero enérgico. Los 300 Nm de par motor te pegan al asiento con una facilidad pasmosa, convirtiendo los adelantamientos en un mero trámite. No busca la agilidad de un deportivo puro, sino ofrecer un aplomo y una comodidad soberbios en largos viajes, meciéndote en una burbuja de potencia y tranquilidad.
Diseño y estética
Visualmente, el BLS es puro carisma. Rompía con la sobriedad de sus rivales alemanes gracias al lenguaje de diseño 'Art & Science' de Cadillac. Sus líneas afiladas, los faros y pilotos verticales y una parrilla imponente le otorgan una presencia que no deja indiferente. Es una escultura rodante que evoca el lujo y la audacia de Detroit, una pieza de diseño exótica y elegante que ha envejecido con una dignidad admirable.
Tecnología y características
Para su época, el BLS ofrecía un equipamiento generoso. La tecnología Flexpower era su gran baza innovadora, una apuesta por los combustibles alternativos. En el interior, elementos como el sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil y navegación o un equipo de sonido de calidad creaban una atmósfera de lujo. Sin embargo, se sentía un paso por detrás de sus competidores alemanes en cuanto a las últimas ayudas a la conducción y la sofisticación de algunos de sus componentes electrónicos.
Competencia
El BLS se enfrentó a los titanes del segmento: el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Su lucha era titánica, intentando seducir a un público fiel a las marcas alemanas. También competía con el Volvo S60 y su propio primo hermano, el Saab 9-3, con el que compartía plataforma. Su estrategia fue ofrecer un diseño radicalmente diferente y una gran potencia a un precio competitivo, buscando al conductor que valora la exclusividad por encima de todo.
Conclusión
El Cadillac BLS es más que un coche; es una pieza de historia automotriz, un valiente cruce de culturas que no logró su objetivo comercial pero que dejó una huella imborrable. Hoy representa una oportunidad única de poseer un vehículo diferente, con una personalidad arrolladora y un corazón mecánico fiable. Es la elección perfecta para quien busca distinguirse, disfrutar de un confort soberbio y sentir el poderío americano en cada viaje.




