Especificaciones y análisis del Cadillac BLS
Potencia
209CV
Par
300Nm
Consumo
9.1l/100
Emisiones
218g/km
0-100 km/h
8.8s
Vel. Máx.
230km/h
Peso
-kg
Precio
39,250€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
154 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac BLS 2.0T 210cv Sport Aut. (2007-2008)
Descripción general
El Cadillac BLS representó el audaz desembarco de la opulencia americana en el corazón de Europa. Un intento valiente de fusionar el inconfundible lenguaje de diseño de Cadillac con una plataforma de ingeniería sueca, buscando un lugar en el competitivo segmento de las berlinas premium. Este coche no es solo metal y motor; es una declaración de intenciones, un puente entre dos mundos automovilísticos.
Experiencia de conducción
Al volante, el corazón turbo de 2.0 litros y 209 caballos late con una fuerza contenida y refinada. La aceleración es contundente, empujando con decisión gracias a sus 300 Nm de par desde bajas vueltas, mientras la transmisión automática de 5 velocidades gestiona la potencia con suavidad. No es un deportivo radical, sino un gran turismo ágil, un devorador de kilómetros que te aísla del mundo exterior con un confort notable, pero que no duda en mostrar su carácter cuando se lo pides.
Diseño y estética
Su carrocería es una escultura de líneas tensas y ángulos afilados, un sello inconfundible de Cadillac. La imponente parrilla cromada y los faros verticales gritan 'América' desde cada ángulo, diferenciándolo de sus sobrios rivales europeos. Por dentro, te recibe un ambiente que busca el lujo, con materiales correctos y un diseño que, aunque no revolucionario, crea una atmósfera acogedora y distintiva, un refugio personal lejos del asfalto.
Tecnología y características
Bajo su piel de diseño se esconde una tecnología probada y eficaz para su época. El motor de inyección indirecta con turbo e intercooler es una pieza de ingeniería robusta, mientras que el chasis con suspensión independiente en ambos ejes asegura un comportamiento noble. Aunque carece de las asistencias a la conducción modernas, su equipamiento de confort y seguridad estaba a la altura, ofreciendo una experiencia de conducción pura y conectada con la máquina.
Competencia
El BLS se atrevió a mirar de frente a los titanes alemanes del momento: el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Su lucha fue encarnizada, compitiendo no solo contra ellos, sino también contra su propio hermano de plataforma, el Saab 9-3, con el que compartía gran parte de su alma mecánica. Era la alternativa exótica para quien buscaba diferenciarse de la norma.
Conclusión
El Cadillac BLS es más que un coche; es una pieza de historia automotriz, el testimonio de un sueño transatlántico. Una berlina con un corazón sueco y un traje de alta costura de Detroit. Hoy, representa una oportunidad única de conducir un vehículo exclusivo, confortable y con una personalidad arrolladora que el tiempo no ha hecho más que acentuar. Es una elección para el corazón, para quien valora la distinción por encima de todo.




