Cadillac BLS 2.0T 175cv Elegance (2006-2008)

2006
Gasolina
FWD
Manual 5v
Cadillac BLS - Vista 1
Cadillac BLS - Vista 2
Cadillac BLS - Vista 3
Cadillac BLS - Vista 4

Especificaciones y análisis del Cadillac BLS

Potencia

175CV

Par

265Nm

Consumo

8.3l/100

Emisiones

197g/km

0-100 km/h

8.5s

Vel. Máx.

220km/h

Peso

-kg

Precio

33,350

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

129 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima175 CV / 129 kW
Par máximo265 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Cadillac BLS 2.0T 175cv Elegance (2006-2008)

Descripción general

El Cadillac BLS representó el audaz intento de la marca americana por conquistar el corazón del exigente mercado europeo de berlinas premium. Lanzado en 2006, este coche no era un Cadillac al uso; bajo su piel de líneas afiladas y angulosas, se escondía la excelente plataforma del Saab 9-3, prometiendo una fusión única de carácter americano y dinamismo sueco. Era una declaración de intenciones, un coche diseñado para mirar de tú a tú a los gigantes alemanes, ofreciendo un sabor diferente y exótico.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del BLS 2.0T es una experiencia gratificante. El motor turbo de 175 caballos empuja con una contundencia suave y progresiva desde bajas vueltas, gracias a sus 265 Nm de par disponibles a solo 2500 rpm. La aceleración es enérgica y te pega al asiento con una sensación de poder controlado, permitiendo adelantamientos fulgurantes y una conducción ágil. A pesar de su tracción delantera, el chasis de origen Saab le confiere un aplomo extraordinario en carretera, combinando un confort de marcha notable para largos viajes con una precisión en curva que sorprende y enamora. Es un coche que invita a devorar kilómetros, sintiéndote siempre seguro y aislado del exterior, pero conectado a la carretera.

Diseño y estética

Visualmente, el BLS es inconfundiblemente un Cadillac. Su diseño, obra de la escuela 'Art & Science' de la marca, se basa en aristas marcadas, una imponente parrilla cromada y faros verticales que le otorgan una presencia imponente y una personalidad arrolladora. No pasa desapercibido. En el interior, la historia es una mezcla de luces y sombras. Si bien la calidad de los materiales es buena y el ajuste correcto, comparte demasiados elementos con su primo, el Saab 9-3, lo que le resta algo de la opulencia y exclusividad que uno esperaría de un Cadillac. Aun así, el ambiente es acogedor y el puesto de conducción, excelente.

Tecnología y características

Para su época, el BLS en acabado Elegance venía bien equipado, con todo lo esperable en una berlina de su categoría. Contaba con elementos de confort como climatizador, un buen sistema de sonido y asientos de calidad. En el apartado de seguridad, no se quedaba atrás, incorporando múltiples airbags y controles de tracción y estabilidad. Sin embargo, su mayor baza tecnológica residía bajo el capó: el motor 2.0 Turbo de origen GM era una pieza de ingeniería moderna, eficiente y de rendimiento probado, que constituía el verdadero corazón tecnológico y emocional del conjunto.

Competencia

El Cadillac BLS se adentró en uno de los segmentos más competidos y feroces del automovilismo. Sus rivales directos eran la santísima trinidad alemana: el BMW Serie 3, el Mercedes-Benz Clase C y el Audi A4. Estos modelos no solo le superaban en imagen de marca y valor de reventa, sino también en la calidad percibida de algunos acabados interiores. Además, luchaba contra otros contendientes de gran nivel como el Volvo S60, el Alfa Romeo 159 e incluso su propio hermano de plataforma, el Saab 9-3, contra el que la diferenciación a veces no era suficiente.

Conclusión

El Cadillac BLS fue un coche valiente, una berlina con un carácter único que ofrecía una alternativa real a la monotonía alemana. Su combinación de diseño americano, un motor turbo excelente y un chasis de probada eficacia lo convertían en un automóvil rápido, cómodo y muy agradable de conducir. Aunque no logró el éxito comercial esperado, eclipsado por la fuerte competencia y una identidad no del todo definida, hoy se presenta como una opción fascinante en el mercado de ocasión. Es un coche para quien valora la exclusividad, las buenas prestaciones y una historia diferente que contar.