Cadillac BLS 2.0T Flexpower Sport · 200 CV (2008-2009)

2006
Gasolina o etanol
FWD
Manual 6v
Cadillac BLS - Vista 1
Cadillac BLS - Vista 2
Cadillac BLS - Vista 3
Cadillac BLS - Vista 4

Especificaciones y análisis del Cadillac BLS

Potencia

200CV

Par

300Nm

Consumo

8.3l/100

Emisiones

189g/km

0-100 km/h

7.9s

Vel. Máx.

230km/h

Peso

-kg

Precio

35,960

Resumen técnico

Combustible

Gasolina o etanol

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina o etanol
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Cadillac BLS 2.0T Flexpower Sport · 200 CV (2008-2009)

Descripción general

El Cadillac BLS representó el audaz desembarco de la opulencia americana en el competitivo mercado europeo. Con su motor 2.0T Flexpower, no solo ofrecía 200 caballos de pura potencia, sino también la innovadora capacidad de funcionar con bioetanol, un guiño al futuro en una carrocería llena de carácter y distinción. Era una declaración de intenciones, un trozo de Detroit diseñado para conquistar corazones en el viejo continente.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del BLS es una experiencia llena de contrastes. El motor turbo de 200 CV empuja con una contundencia que te pega al asiento, alcanzando los 100 km/h en menos de 8 segundos con una banda sonora embriagadora. La caja de cambios manual de 6 velocidades te conecta directamente con la máquina, ofreciendo un control preciso y gratificante. Aunque su chasis busca un equilibrio entre el confort americano y la agilidad europea, se siente más como un gran turismo rápido y estable que como un deportivo puro, perfecto para devorar kilómetros en autopista con una sensación de poder y seguridad inigualables.

Diseño y estética

Su estética es inconfundiblemente Cadillac. Líneas afiladas y angulosas, una parrilla cromada imponente y faros verticales que le otorgan una presencia imponente en la carretera. Es un diseño que no pide permiso, que se aleja de las curvas suaves de sus rivales europeos para ofrecer una visión audaz y musculosa del lujo. Por dentro, la atmósfera es una mezcla de materiales de calidad y un diseño sobrio, donde la herencia americana se fusiona con una ergonomía pensada para el conductor europeo, creando un espacio único y personal.

Tecnología y características

El corazón tecnológico de este BLS es su motor Flexpower. La capacidad de alternar entre gasolina y etanol E85 era una proeza de ingeniería para la época, ofreciendo una alternativa más ecológica sin sacrificar el rendimiento. Más allá del motor, el equipamiento de la versión Sport incluía todo lo esperable en una berlina premium de su tiempo, como un chasis deportivo y un completo sistema de infoentretenimiento. Sin embargo, se sentía un paso por detrás de la vanguardia tecnológica que marcaban sus competidores alemanes.

Competencia

El Cadillac BLS no lo tuvo fácil. Se enfrentó directamente a la realeza de las berlinas medias premium europeas: el dinámico BMW Serie 3, el tecnológico Audi A4 y el refinado Mercedes-Benz Clase C. Además, compartía plataforma y mecánicas con el Saab 9-3, convirtiéndose en su rival más directo y cercano, una batalla fratricida entre dos interpretaciones muy diferentes del mismo concepto.

Conclusión

El Cadillac BLS 2.0T Flexpower es más que un coche; es una pieza de historia automotriz. Un valiente intento de fusionar dos mundos que resultó en una berlina con una personalidad arrolladora. No es el más ágil ni el más avanzado, pero ofrece algo que sus rivales no pueden: exclusividad, un diseño que rompe moldes y el placer de conducir un coche diferente, potente y lleno de carácter. Es una elección para quien busca distinción y no teme salirse del camino marcado.