Especificaciones y análisis del Cadillac BLS
Potencia
209CV
Par
300Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
202g/km
0-100 km/h
7.7s
Vel. Máx.
235km/h
Peso
-kg
Precio
35,350€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
154 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac BLS 2.0T 210cv Elegance (2006-2008)
Descripción general
El Cadillac BLS representó el audaz intento de la icónica marca americana por conquistar el corazón de Europa. Lanzado en 2006, este sedán no era un Cadillac al uso; bajo su piel de líneas afiladas y carácter estadounidense, latía una plataforma y un motor de origen sueco, buscando combinar lo mejor de dos mundos en un paquete irresistible y diferente.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del BLS 2.0T es una experiencia llena de carácter. El motor turbo de 210 caballos empuja con una contundencia sorprendente desde bajas vueltas, entregando sus 300 Nm de par de forma lineal y adictiva. La aceleración es vigorosa, capaz de pegarte al asiento y dibujar una sonrisa en tu rostro. Su chasis, de herencia europea, ofrece un equilibrio admirable entre el confort necesario para largos viajes y la agilidad para disfrutar de una carretera de curvas, sintiéndose más conectado a la carretera de lo que su apariencia podría sugerir.
Diseño y estética
El diseño del BLS es inconfundiblemente Cadillac. Sus formas angulosas, la parrilla cromada y los faros verticales le otorgan una presencia imponente y exótica en las carreteras europeas. Es una declaración de intenciones, un trozo de Detroit adaptado al formato de una berlina media. Por dentro, el ambiente busca replicar el lujo americano con un puesto de conducción que te envuelve, aunque algunos materiales delatan su parentesco con modelos más generalistas. Es un coche que no deja indiferente, amado por su audacia y su singularidad.
Tecnología y características
Para su época, el BLS 2.0T Elegance estaba bien equipado. Su corazón tecnológico era el brillante motor turboalimentado de inyección indirecta, una pieza de ingeniería que ofrecía un rendimiento excepcional. El chasis contaba con soluciones avanzadas como una suspensión trasera de paralelogramo deformable y frenos de disco ventilados en ambos ejes, garantizando un comportamiento dinámico seguro y eficaz. Aunque hoy sus sistemas de infoentretenimiento puedan parecer sencillos, en su momento representaba una oferta tecnológica sólida y centrada en la experiencia de conducción.
Competencia
El Cadillac BLS se adentró en uno de los segmentos más competidos del mercado, plantando cara directamente a los titanes alemanes como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Su propuesta era diferente, apelando a la exclusividad y al rendimiento. También competía con otras berlinas de carácter como el Alfa Romeo 159, el Volvo S60 y, por supuesto, su primo hermano, el Saab 9-3, con el que compartía gran parte de su ADN mecánico.
Conclusión
El Cadillac BLS fue un coche valiente y especial, un híbrido cultural que fusionó el estilo americano con la ingeniería sueca. Aunque su vida comercial fue corta, dejó una huella como una alternativa genuina para quienes buscaban escapar de lo convencional. Ofrecía un rendimiento emocionante y un diseño que giraba cabezas, todo ello sobre una base mecánica probada. Hoy en día, es una opción fascinante para el conductor que valora la exclusividad y el carácter por encima de todo.




