Especificaciones y análisis del Cadillac BLS
Potencia
256CV
Par
365Nm
Consumo
10.8l/100
Emisiones
259g/km
0-100 km/h
7.5s
Vel. Máx.
245km/h
Peso
-kg
Precio
40,590€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
188 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac BLS 2.8T V6 255cv Elegance Aut. 6 vel. (2006-2008)
Descripción general
El Cadillac BLS 2.8T V6 fue el audaz intento de la marca americana por conquistar el corazón de Europa. Una berlina que fusionaba el inconfundible carácter de Cadillac con una plataforma sueca y un corazón V6 turboalimentado, prometiendo una experiencia de conducción única, llena de lujo y potencia desbordante.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es sentir el empuje instantáneo de sus 256 caballos. El motor V6 turbo ruge con una melodía adictiva mientras la transmisión automática de 6 velocidades gestiona la potencia con suavidad. Cada aceleración es una descarga de adrenalina, un recordatorio de que no conduces una berlina cualquiera, sino una máquina capaz de devorar el asfalto con una elegancia y una fuerza sobrecogedoras.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. Las líneas afiladas y la imponente parrilla frontal gritan 'Cadillac' desde cada ángulo. Es una estética que se desmarca de la sobriedad alemana, ofreciendo una visión del lujo más atrevida y escultural. Un coche que no pide permiso para girar cabezas a su paso, con una presencia que el tiempo no ha logrado atenuar.
Tecnología y características
En su época, el BLS ofrecía un arsenal tecnológico centrado en el confort y el rendimiento. Más allá de su sofisticado motor V6 con turbo e intercooler, el acabado Elegance vestía el interior con materiales de calidad y un sistema de infoentretenimiento que era el centro de la experiencia a bordo. La tecnología estaba al servicio de una conducción placentera y poderosa.
Competencia
El BLS se lanzó a la arena para luchar contra los titanes alemanes del segmento: el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Frente a la perfección teutona, el Cadillac oponía un alma diferente, un carácter más pasional y un diseño que rompía moldes, buscando a aquel conductor que valoraba la exclusividad por encima de la norma.
Conclusión
El Cadillac BLS 2.8T V6 es más que un coche; es una experiencia. Una berlina con un corazón enorme y un estilo inconfundible que representó un sueño americano en suelo europeo. Hoy es una joya para entendidos, un vehículo que ofrece sensaciones puras y una exclusividad que sus rivales de la época rara vez pueden igualar. Una elección para el corazón, no solo para la razón.




