Especificaciones y análisis del Cadillac BLS
Potencia
256CV
Par
365Nm
Consumo
10.8l/100
Emisiones
259g/km
0-100 km/h
7.5s
Vel. Máx.
245km/h
Peso
-kg
Precio
42,590€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
188 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac BLS 2.8T V6 255cv Sport Aut. 6 vel. (2007-2008)
Descripción general
El Cadillac BLS fue el audaz intento de la marca americana por conquistar el corazón del mercado premium europeo. Con esta versión 2.8T V6, no se anduvieron con rodeos: implantaron un corazón americano, potente y lleno de carácter, en una plataforma sueca. El resultado es una berlina exótica y fascinante, una declaración de intenciones que prometía lujo, prestaciones y un estilo inconfundiblemente Cadillac en un formato más contenido.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del BLS V6 es una experiencia visceral. El motor turbo de 256 caballos empuja con una contundencia adictiva desde muy bajas vueltas, catapultándote hacia adelante con un sonido grave y melodioso que enamora. Es una sensación de poderío inagotable, de tener siempre una reserva de fuerza bajo el pie derecho. Sin embargo, esa misma fuerza a veces pone en aprietos al chasis de tracción delantera, que puede luchar por transmitir toda la potencia al asfalto. No es el más ágil en curvas, pero como gran turismo para devorar kilómetros en autopista, su aplomo y la respuesta de su motor te dibujan una sonrisa constante.
Diseño y estética
Su estética es puro 'Art & Science', el lenguaje de diseño de Cadillac. Líneas rectas, ángulos afilados y unos faros y pilotos verticales que le otorgan una presencia imponente y única. Es imposible confundirlo con sus rivales alemanes; el BLS tiene una personalidad arrolladora que grita 'América'. Por dentro, la historia es diferente. La herencia del Saab 9-3 es innegable en la disposición del salpicadero y la peculiar ubicación de la llave de contacto. Aunque Cadillac intentó vestirlo con materiales de más calidad, la sensación es la de un interior que no está a la altura de su espectacular y audaz exterior.
Tecnología y características
Para su época, venía bien equipado, con elementos como un sistema de sonido Bose de alta calidad o asientos de cuero eléctricos. Sin embargo, se sentía un paso por detrás de sus competidores en cuanto a sistemas de infoentretenimiento y ayudas a la conducción. La pantalla del navegador, por ejemplo, ya parecía anticuada en su lanzamiento. La verdadera joya tecnológica reside bajo el capó: su motor V6 turbo de aluminio era una pieza de ingeniería avanzada que ofrecía un rendimiento excepcional, siendo el verdadero protagonista tecnológico y emocional del conjunto.
Competencia
El BLS apuntaba directamente a la élite de las berlinas medias europeas. Se enfrentaba a titanes como el BMW Serie 3, el Mercedes-Benz Clase C y el Audi A4. También competía con alternativas como el Lexus IS o el Alfa Romeo 159. Frente a ellos, el Cadillac ofrecía un motor con más carácter y una exclusividad innegable. Sin embargo, no podía igualar la finura de sus chasis, la calidad de sus acabados interiores ni el prestigio de marca que ostentaban los fabricantes alemanes, lo que limitó su éxito comercial.
Conclusión
El Cadillac BLS 2.8T V6 es un coche para el corazón, no para la cabeza. Es una rara avis, una mezcla cultural sobre ruedas que combina lo mejor de dos mundos: la fuerza bruta americana y un pragmatismo de origen sueco. Su motor es una obra de arte que proporciona sensaciones puras y emocionantes, pero el conjunto se ve lastrado por un interior que no está a la altura y un chasis que a veces se siente superado. Es la elección perfecta para quien busca algo diferente, potente y con una personalidad desbordante, un coche que cuenta una historia fascinante cada vez que te pones al volante.




