Cadillac BLS 2.8T V6 255cv Elegance (2008-2009)

2006
Gasolina
FWD
Manual 6v
Cadillac BLS - Vista 1
Cadillac BLS - Vista 2
Cadillac BLS - Vista 3
Cadillac BLS - Vista 4

Especificaciones y análisis del Cadillac BLS

Potencia

256CV

Par

365Nm

Consumo

10.2l/100

Emisiones

245g/km

0-100 km/h

6.7s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

-kg

Precio

39,350

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

188 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima256 CV / 188 kW
Par máximo365 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Cadillac BLS 2.8T V6 255cv Elegance (2008-2009)

Descripción general

El Cadillac BLS 2.8T V6 representó el audaz intento de la icónica marca americana por conquistar el corazón del exigente mercado europeo de berlinas premium. Un coche con alma yanqui en un traje de corte europeo, que prometía una experiencia de conducción única gracias a su potente corazón turboalimentado de seis cilindros.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del BLS V6 es sentir una oleada de fuerza bruta y refinada a la vez. Los 256 caballos y el generoso par motor disponible desde muy bajas vueltas te pegan al asiento con una contundencia adictiva, alcanzando los 100 km/h en solo 6.7 segundos. Es una berlina que devora kilómetros en autopista con un aplomo soberbio y un confort excepcional, pero que no teme mostrar su carácter deportivo cuando se le exige.

Diseño y estética

Su diseño es inconfundiblemente Cadillac. Las líneas rectas y afiladas, la parrilla cromada imponente y los faros verticales le otorgan una presencia en la carretera que no deja indiferente a nadie. Por dentro, hereda la lógica y ergonomía de su base Saab, con materiales de buena calidad y un ambiente que, sin ser el más lujoso, resulta acogedor y muy bien equipado, creando una atmósfera de exclusividad diferente.

Tecnología y características

Bajo su piel de diseño se esconde una notable ingeniería. El motor V6 turbo de aluminio es la joya de la corona, una pieza de orfebrería mecánica que ofrece un rendimiento sobresaliente. El chasis, con suspensión trasera de paralelogramo deformable, busca un equilibrio entre el confort de marcha y la agilidad. A nivel de equipamiento, para su época, venía bien servido con elementos de confort y seguridad que lo situaban como una alternativa real en su segmento.

Competencia

El Cadillac BLS se enfrentó a los titanes del segmento D premium de la época. Luchó por un hueco en un mercado dominado por el trío alemán: el BMW Serie 3, el Mercedes-Benz Clase C y el Audi A4. Mientras sus rivales apostaban por la perfección dinámica o el lujo ostentoso, el BLS ofrecía una propuesta diferente, basada en un diseño con personalidad arrolladora y la emoción de un motor V6 de gran cilindrada.

Conclusión

El Cadillac BLS 2.8T V6 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Una berlina para quien busca escapar de lo convencional y valora la exclusividad y las sensaciones puras de un motor potente. Es una pieza rara y especial, una fusión fascinante de músculo americano y pragmatismo sueco. No es el más eficiente ni el más refinado, pero su carácter y su corazón mecánico lo convierten en un futuro clásico que se disfruta con cada kilómetro.