Cadillac BLS Wagon 2.0T Flexpower Sport Luxury Aut. · 200 CV (2009-2010)

2008
Gasolina o etanol
FWD
Automático 5v
Cadillac BLS - Vista 1
Cadillac BLS - Vista 2
Cadillac BLS - Vista 3
Cadillac BLS - Vista 4

Especificaciones y análisis del Cadillac BLS

Potencia

200CV

Par

300Nm

Consumo

9.3l/100

Emisiones

222g/km

0-100 km/h

9.2s

Vel. Máx.

220km/h

Peso

-kg

Precio

46,180

Resumen técnico

Combustible

Gasolina o etanol

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

419 L

Depósito

58 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina o etanol
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero419 L

Análisis detallado del Cadillac BLS Wagon 2.0T Flexpower Sport Luxury Aut. · 200 CV (2009-2010)

Descripción general

El Cadillac BLS Wagon fue un audaz intento de la marca americana por conquistar el corazón del exigente mercado europeo de familiares premium. Un vehículo que fusiona el inconfundible lenguaje de diseño de Cadillac con una plataforma de origen sueco, ofreciendo una alternativa exótica y llena de carácter a las propuestas alemanas. Su motor Flexpower, capaz de funcionar con gasolina o etanol, lo posicionó como una opción singular y con una conciencia ecológica adelantada a su tiempo.

Experiencia de conducción

Al volante, el BLS Wagon transmite una sensación de poderío y confort. Sus 200 caballos y 300 Nm de par empujan con decisión, convirtiéndolo en un viajero incansable en autopista. No es un deportivo radical, sino un gran turismo familiar que devora kilómetros con una compostura y aplomo notables. La suspensión logra un equilibrio admirable entre la firmeza necesaria para sentir la carretera y la suavidad que se espera de un Cadillac, creando una experiencia de conducción placentera y segura, aunque la caja de cambios automática de cinco velocidades se siente un paso por detrás de sus rivales más modernos.

Diseño y estética

Visualmente, el BLS Wagon es puro drama y emoción. Sus líneas afiladas y angulosas, herencia del lenguaje de diseño 'Art & Science' de Cadillac, le otorgan una presencia imponente que no deja a nadie indiferente. La carrocería familiar no solo añade una enorme practicidad, sino que realza su silueta alargada y musculosa. Es un coche que se aleja de la sobriedad europea para ofrecer una declaración de estilo audaz y genuinamente americana, aunque en su interior algunos plásticos delatan su parentesco con modelos más generalistas de GM.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el BLS Wagon se centraba en ofrecer una experiencia completa sin ser vanguardista. Su mayor innovación era el motor 2.0T Flexpower, una muestra del interés de la industria por los combustibles alternativos. El equipamiento de confort era generoso para la época, pero los sistemas de infoentretenimiento y las ayudas a la conducción no podían competir con las soluciones más avanzadas de sus competidores alemanes. Era un coche más enfocado en la potencia mecánica y el lujo tradicional que en la última frontera digital.

Competencia

Este Cadillac se enfrentó a una competencia formidable, liderada por los tres titanes alemanes: el Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring y el Mercedes-Benz Clase C Estate. Estos modelos lo superaban en calidad de acabados interiores, refinamiento general y prestigio de marca. También competía con el Volvo V50 y su propio hermano de plataforma, el Saab 9-3 SportHatch, con el que compartía gran parte de su ADN. El BLS Wagon jugó la carta de la exclusividad y el diseño diferenciador, pero le costó hacerse un hueco en un segmento tan consolidado.

Conclusión

El Cadillac BLS Wagon es un coche para el recuerdo, un valiente cruce de culturas automovilísticas que no logró el éxito comercial esperado pero que hoy se erige como una pieza rara y fascinante. Ofrecía un estilo único, un motor potente y versátil y un buen nivel de confort. Para quien busque escapar de lo convencional y valore la exclusividad por encima de la perfección germánica, este familiar americano con corazón sueco es una opción cargada de personalidad y alma. Un coche que se conduce con una sonrisa, sabiendo que es difícil cruzarse con otro igual.