Especificaciones y análisis del Cadillac CTS
Potencia
564CV
Par
747Nm
Consumo
14.4l/100
Emisiones
336g/km
0-100 km/h
4.4s
Vel. Máx.
282km/h
Peso
-kg
Precio
93,382€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
4 / 2 puertas
344 L
68 L
415 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac CTS-V Coupe 6.2 V8 Aut. · 564 CV (2010-2012)
Descripción general
El Cadillac CTS-V Coupé de 2010 es la encarnación del músculo americano vestido de alta costura. No es solo un coche, es una declaración de intenciones, una bestia de 564 caballos que ruge con el corazón de un V8 sobrealimentado, desafiando a los coupés deportivos europeos con una audacia y un carácter inconfundibles.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es desatar una tormenta. La aceleración te pega al asiento con una fuerza visceral, acompañada por la banda sonora adictiva de su motor V8. Cada pisotón al acelerador es un evento, una explosión de potencia que te recuerda que estás pilotando algo especial. A pesar de su brutalidad, la suspensión magnética logra un equilibrio sorprendente, ofreciendo confort en el día a día y una compostura admirable cuando la carretera se retuerce.
Diseño y estética
Su diseño es puro drama y agresividad. Las líneas afiladas y angulosas, herencia del lenguaje 'Art & Science' de Cadillac, crean una silueta que no deja a nadie indiferente. Es ancho, bajo y musculoso, con una zaga espectacular y una presencia imponente que grita rendimiento. Por dentro, te envuelve en un lujo americano, con materiales de calidad y un ambiente que, aunque tecnológico para su época, prioriza la comodidad y la sensación de poder.
Tecnología y características
El alma de esta máquina es su motor 6.2L V8 con compresor, una obra de ingeniería capaz de generar 747 Nm de par. Pero la tecnología no se detiene ahí. El sistema de suspensión Magnetic Ride Control, que lee la carretera mil veces por segundo para ajustar la dureza, es casi magia, transformando un coche de casi dos toneladas en un deportivo sorprendentemente ágil. Su transmisión automática de seis velocidades permite tanto una conducción relajada como cambios rápidos y contundentes.
Competencia
En su momento, este titán americano se enfrentó sin complejos a la realeza alemana. Rivales como el BMW M3 E92, el Mercedes-Benz C63 AMG Coupé y el Audi RS5 representaban la precisión y la ingeniería teutona. Frente a ellos, el CTS-V Coupé oponía una fórmula diferente: más potencia bruta, un carácter más salvaje y un diseño que rompía todos los moldes, ofreciendo una alternativa exótica y emocionante.
Conclusión
El Cadillac CTS-V Coupé es una experiencia inolvidable, un coche con un alma inmensa. Es la elección de quien busca emociones puras por encima de la perfección clínica. Representa un momento glorioso para Cadillac, una demostración de que podían construir un deportivo de clase mundial sin renunciar a su identidad. Es un futuro clásico, una joya de la ingeniería americana que te conquista por el corazón.




