Especificaciones y análisis del Cadillac CTS
Potencia
215CV
Par
262Nm
Consumo
11.7l/100
Emisiones
278g/km
0-100 km/h
8.4s
Vel. Máx.
225km/h
Peso
1708kg
Precio
38,475€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
RWD
5 / 4 puertas
420 L
64 L
158 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac CTS 2.8 Comfort Aut. · 215 CV (2005-2008)
Descripción general
El Cadillac CTS de 2003 irrumpió en el asfalto como una audaz declaración de intenciones, un sedán de lujo americano con el corazón puesto en conquistar Europa. Con su potente motor V6 de 215 caballos y su clásica tracción trasera, prometía una experiencia de conducción que fusionaba la opulencia y el confort del nuevo continente con un dinamismo que buscaba medirse con los mejores.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del CTS es sumergirse en una burbuja de confort y suavidad. El motor V6 empuja con una progresividad deliciosa, sin estridencias, acompañado por un cambio automático que prioriza la fluidez sobre la rapidez. No es un deportivo radical, sino un magnífico crucero para devorar kilómetros, sintiendo el poder bajo el pie derecho y disfrutando de una estabilidad imperturbable que te hace sentir el rey de la carretera.
Diseño y estética
Su diseño, bautizado como 'Art & Science', es pura emoción geométrica. Rompió moldes con sus líneas afiladas y angulosas, una escultura rodante que no deja a nadie indiferente. Los faros y pilotos verticales son su firma inconfundible, creando una presencia imponente y un carácter único que se desmarca de la sobriedad de sus competidores europeos. Es un coche que se mira y se admira.
Tecnología y características
Equipado con un motor V6 de inyección indirecta y admisión variable, y una transmisión automática de cinco velocidades, el CTS ofrecía una base tecnológica sólida para su época. El confort a bordo estaba asegurado con elementos de lujo, aunque en el apartado puramente tecnológico, se sentía un paso por detrás de la vanguardia alemana, centrándose más en la experiencia de conducción tradicional y placentera.
Competencia
Su campo de batalla era el exigente segmento de las berlinas premium, donde se enfrentaba a titanes como el BMW Serie 5, el Mercedes-Benz Clase E y el Audi A6. Frente a la perfección teutona, el Cadillac CTS oponía un carácter diferente, un alma más pasional y un diseño extrovertido que lo convertían en una alternativa para quien buscaba distinguirse.
Conclusión
El Cadillac CTS es más que un coche; es una experiencia emocional. Una elección para el conductor que valora la personalidad, el confort de marcha imperial y la melodía de un buen V6 por encima de la última innovación tecnológica o la eficacia en circuito. Representa un trozo del sueño americano, adaptado para seducir al viejo mundo con su innegable carisma y su audaz presencia.




