Especificaciones y análisis del Cadillac CTS
Potencia
564CV
Par
747Nm
Consumo
14.7l/100
Emisiones
350g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
282km/h
Peso
2017kg
Precio
79,990€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
5 / 4 puertas
385 L
68 L
415 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac CTS-V 6.2 V8 Supercharged Aut. · 564 CV (2009-2010)
Descripción general
El Cadillac CTS-V de 2008 no es solo una berlina de lujo, es un martillo de terciopelo forjado en Detroit. Representa el audaz desafío de América a la hegemonía alemana en el segmento de las superberlinas, un coche con un alma de muscle car y un traje de ejecutivo que esconde una fuerza descomunal.
Experiencia de conducción
Conducir el CTS-V es una experiencia visceral dominada por el aullido del compresor y el empuje brutal de su V8 de 564 caballos. Cada pisotón al acelerador desata un torrente de par que te pega al asiento, una oleada de potencia pura y sin filtros que exige respeto y manos firmes. Es un coche que te hace sentir vivo, una bestia de tracción trasera que baila en el límite entre el control y el caos, ofreciendo una emoción que los rivales más refinados a menudo sacrifican.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. Las líneas afiladas y angulosas, típicas de Cadillac en esa época, se ven acentuadas por una parrilla de malla, un capó abultado para dar cabida al motor sobrealimentado y unas llantas imponentes. No busca la elegancia sutil, sino proyectar una imagen de poder y agresividad contenida. Es musculoso, imponente y descaradamente americano.
Tecnología y características
Bajo su piel de matón se esconde una tecnología sorprendentemente avanzada para su tiempo. La suspensión Magnetic Ride Control es la joya de la corona, capaz de transformar el coche de una cómoda berlina a una afilada máquina de circuito en milisegundos. Los enormes frenos Brembo proporcionan una capacidad de detención a la altura de su increíble aceleración, demostrando que la fuerza bruta podía ir de la mano de la inteligencia.
Competencia
El CTS-V irrumpió en un territorio dominado por leyendas como el BMW M5, el Mercedes-Benz E 63 AMG y el Audi RS6. Frente a la precisión quirúrgica y el refinamiento de los alemanes, el Cadillac ofrecía una propuesta más salvaje y pasional. Era el contendiente del Nuevo Mundo, con un carácter más crudo y un precio que lo convertía en una tentación irresistible para quienes buscaban la máxima emoción por su dinero.
Conclusión
El Cadillac CTS-V es mucho más que un coche rápido; es un icono de una era. Es la perfecta encarnación del sueño americano de altas prestaciones: potencia desbordante, un carácter inolvidable y una presencia que impone. No es el más refinado ni el más eficiente, pero su corazón mecánico late con una pasión que lo convierte en una máquina de generar adrenalina absolutamente memorable.




