Especificaciones y análisis del Cadillac CTS
Potencia
564CV
Par
747Nm
Consumo
15.6l/100
Emisiones
365g/km
0-100 km/h
4s
Vel. Máx.
308km/h
Peso
2040kg
Precio
92,482€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 4 puertas
385 L
68 L
415 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac CTS-V 6.2 V8 · 564 CV (2012-2013)
Descripción general
El Cadillac CTS-V no es una berlina de lujo cualquiera; es una declaración de intenciones, un martillo de terciopelo forjado en Detroit. Representa la audaz respuesta americana al dominio europeo en el segmento de las superberlinas, encapsulando el alma de un muscle car en un traje de alta costura. Con su corazón V8 sobrealimentado, este coche es pura emoción y fuerza bruta.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del CTS-V es desatar una tormenta. El empuje de sus 564 caballos es visceral, catapultándote de 0 a 100 km/h en apenas 4 segundos con el rugido atronador del V8 como banda sonora. La caja de cambios manual de 6 velocidades te conecta directamente con la máquina, exigiendo respeto y habilidad. Cada cambio de marcha, cada pisotón al acelerador, es una inyección de adrenalina pura, una danza entre el control y el caos controlado que te hace sentir increíblemente vivo.
Diseño y estética
Su diseño es una mezcla magistral de elegancia y agresividad. Las líneas afiladas y angulosas, típicas de Cadillac, se combinan con una postura ancha y musculosa, acentuada por la parrilla y las enormes llantas de 19 pulgadas. No es sutil, busca intimidar y atraer miradas a partes iguales. Por dentro, el lujo se encuentra con la deportividad, creando un habitáculo que te abraza y te prepara para la increíble experiencia de conducción que está por venir.
Tecnología y características
La magia del CTS-V reside en su brutal ingeniería. El protagonista es el motor V8 de 6.2 litros con compresor, una obra de arte mecánica que entrega 747 Nm de par de forma casi instantánea. Para domar tal poder, cuenta con una suspensión de paralelogramo deformable y una dirección hidráulica que transmite cada matiz de la carretera. Los gigantescos frenos Brembo aseguran una capacidad de detención a la altura de sus prestaciones, proporcionando la confianza necesaria para explorar sus límites.
Competencia
En el campo de batalla, el Cadillac CTS-V se enfrentó sin complejos a los titanes alemanes de la época, como el BMW M5, el Mercedes-Benz E63 AMG y el Audi RS6. Mientras sus rivales apostaban por la precisión quirúrgica y la sofisticación tecnológica, el CTS-V ofrecía un carácter diferente: una experiencia más cruda, más visceral y descaradamente americana, a menudo con una relación potencia-precio que los dejaba en evidencia.
Conclusión
El Cadillac CTS-V de 2012 es mucho más que un coche rápido. Es una leyenda, un icono de una era en la que la potencia desmedida y el sonido de un V8 eran los reyes. Ofrece una experiencia de conducción analógica y emocionante que es cada vez más difícil de encontrar. No es un coche para todos; es una máquina con alma, reservada para aquellos que aprecian la fuerza bruta y el carácter de una de las berlinas más salvajes jamás creadas.




