Especificaciones y análisis del Cadillac CTS
Potencia
564CV
Par
747Nm
Consumo
14.5l/100
Emisiones
343g/km
0-100 km/h
4s
Vel. Máx.
288km/h
Peso
2040kg
Precio
96,476€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
5 / 5 puertas
412 L
68 L
415 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac CTS-V Sport Wagon 6.2 V8 Aut. · 564 CV (2012-2014)
Descripción general
El Cadillac CTS-V Sport Wagon es una audaz declaración de intenciones, un familiar que esconde el corazón de una bestia. En un mundo dominado por la eficiencia y la contención, este coche representa la pura celebración de la potencia americana, fusionando la practicidad de una carrocería familiar con el rendimiento salvaje de un superdeportivo gracias a su descomunal motor V8 sobrealimentado de 564 caballos. Es un vehículo para quienes no temen destacar, una oda a la emoción sin filtros.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del CTS-V Sport Wagon es una experiencia visceral que sacude los sentidos. El rugido del V8 de 6.2 litros al arrancar es solo el preludio de una sinfonía de potencia bruta. Cada pisotón al acelerador desata una avalancha de 747 Nm de par que te pega al asiento, catapultándote de 0 a 100 km/h en apenas 4 segundos. A pesar de su tamaño y peso, la suspensión Magnetic Ride Control obra milagros, ofreciendo un aplomo y una agilidad inesperados en curva, transformando un coche familiar en un arma de circuito. Es una dualidad embriagadora: un crucero confortable que se convierte en un monstruo indomable con solo insinuárselo.
Diseño y estética
Su estética es una perfecta traducción visual de su carácter: agresiva, afilada y musculosa. Las líneas tensas y angulosas, sello del lenguaje de diseño 'Art and Science' de Cadillac, se combinan con una silueta de wagon que resulta imponente. La parrilla cromada, el capó abultado para dar cabida al compresor y las enormes llantas de 19 pulgadas no dejan lugar a dudas sobre su linaje. Es un diseño que polariza y fascina, una escultura de metal que grita 'potencia' desde cada ángulo, logrando que un coche práctico parezca una amenaza sobre ruedas.
Tecnología y características
Más allá de la fuerza bruta, el CTS-V Sport Wagon esconde una ingeniería sofisticada para su época. Su joya de la corona es el sistema de suspensión Magnetic Ride Control, una tecnología capaz de leer la carretera y ajustar la dureza de los amortiguadores en milisegundos para un control absoluto. Incorpora también un avanzado sistema de gestión de tracción derivado de la competición. Aunque su sistema de infoentretenimiento pueda parecer anticuado hoy, su verdadera proeza tecnológica reside en el chasis y en cómo logra domar una potencia tan descomunal sin sacrificar la usabilidad diaria.
Competencia
En el exclusivo club de los familiares superdeportivos, el CTS-V Sport Wagon se enfrentó a leyendas alemanas como el Audi RS6 Avant y el Mercedes-Benz E 63 AMG Estate. Mientras sus rivales europeos ofrecían una ejecución más clínica, interiores impecables y una mayor carga digital, el Cadillac contraatacaba con un carácter más crudo, una experiencia de conducción más analógica y un alma inconfundiblemente americana. Era la alternativa pasional, el 'muscle car' de etiqueta para quien buscaba emociones puras por encima de la perfección quirúrgica.
Conclusión
El Cadillac CTS-V Sport Wagon no es solo un coche, es una leyenda sobre ruedas, un unicornio mecánico que desafió todas las convenciones. Representa un acto de rebeldía glorioso, uniendo mundos que parecían irreconciliables. No es el más refinado ni el más eficiente, pero su alma, su sonido y la abrumadora sensación de poder que transmite lo convierten en una experiencia inolvidable. Es un futuro clásico de culto, una máquina con un corazón enorme que late al ritmo de un V8 salvaje.




