Especificaciones y análisis del Cadillac CTS
Potencia
564CV
Par
747Nm
Consumo
15.7l/100
Emisiones
370g/km
0-100 km/h
4s
Vel. Máx.
308km/h
Peso
2030kg
Precio
92,111€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 5 puertas
412 L
68 L
415 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac CTS-V Sport Wagon 6.2 V8 · 564 CV (2011-2012)
Descripción general
El Cadillac CTS-V Sport Wagon es la respuesta a una pregunta que pocos se atrevieron a hacer. ¿Y si metemos el corazón de un superdeportivo en el cuerpo de un coche familiar? El resultado es este increíble vehículo, un lobo con piel de cordero que combina la practicidad de un wagon con la furia de un V8 sobrealimentado de 564 caballos. Es un coche que desafía toda lógica, una oda a la potencia bruta americana envuelta en un elegante y afilado diseño.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es una experiencia visceral que sacude los sentidos. El rugido del V8 de 6.2 litros al arrancar es una promesa de lo que está por venir. Cada pisotón al acelerador te pega al asiento con una fuerza descomunal, gracias a sus 747 Nm de par. La aceleración de 0 a 100 km/h en 4 segundos es brutal, pero lo más adictivo es la sensación de control que ofrece su cambio manual de 6 velocidades, una rareza exquisita en este segmento. Es un coche que te exige, te recompensa y te hace sentir vivo.
Diseño y estética
Su diseño es una magistral mezcla de funcionalidad y agresividad. Mantiene la silueta práctica de un familiar, pero los detalles de la versión 'V' delatan su verdadera naturaleza: la parrilla de malla, el capó abultado para dar cabida al compresor y las enormes llantas de 19 pulgadas. Las líneas afiladas y angulosas, típicas del lenguaje de diseño 'Art and Science' de Cadillac, le confieren una presencia imponente y única en la carretera. No es ostentoso, pero su postura ancha y musculosa intimida y enamora a partes iguales.
Tecnología y características
Bajo su piel se esconde tecnología de alto rendimiento. La suspensión Magnetic Ride Control es la joya de la corona, capaz de leer la carretera mil veces por segundo para ajustar la dureza de los amortiguadores, ofreciendo un confort inesperado y una precisión diabólica en curvas. Para detener sus más de 2000 kg lanzados a 308 km/h, confía en un sistema de frenos Brembo con discos ventilados de proporciones gigantescas. Y por supuesto, el motor, una obra de ingeniería con compresor que entrega la potencia de forma salvaje y continua.
Competencia
En su época, este exótico americano se enfrentó sin complejos a la realeza alemana de los familiares deportivos. Sus rivales directos eran el Audi RS6 Avant y el Mercedes-Benz E63 AMG Estate. Mientras los alemanes apostaban por la tracción total y una sofisticación abrumadora, el Cadillac ofrecía una experiencia más pura y analógica: tracción trasera, un cambio manual y el carácter indomable de un V8 americano. Era la alternativa pasional para quien buscaba emociones fuertes por encima de la perfección clínica.
Conclusión
El Cadillac CTS-V Sport Wagon es mucho más que un coche rápido; es una declaración de intenciones, una pieza de coleccionista desde el día que salió de fábrica. Representa una era de exceso glorioso, uniendo mundos que parecían irreconciliables: la familia, el lujo y las prestaciones de un supercoche. Es un vehículo irracional, carismático y profundamente emocionante, uno de los familiares más salvajes y deseables jamás creados.




