Especificaciones y análisis del Cadillac Escalade
Potencia
409CV
Par
563Nm
Consumo
14.5l/100
Emisiones
339g/km
0-100 km/h
6.7s
Vel. Máx.
170km/h
Peso
2581kg
Precio
90,907€
Resumen técnico
Gasolina o etanol
Automático 6v
AWD
7 / 5 puertas
- L
98 L
301 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac Escalade Sport Luxury 6.2 V8 AWD Aut. · 409 CV (2012-2015)
Descripción general
El Cadillac Escalade de 2007 es la encarnación del lujo y la opulencia a la americana. No es solo un coche, es una declaración de intenciones rodante, un coloso que domina el asfalto con su imponente presencia y el rugido de su masivo motor V8 de 6.2 litros y 409 caballos. Subirse a él es sentir que el mundo se rinde a tus pies.
Experiencia de conducción
Conducir el Escalade es una experiencia visceral. La sensación de poder al pisar el acelerador y desatar sus 563 Nm de par es adictiva, empujando sus más de 2.5 toneladas con una facilidad pasmosa. Flotas sobre el asfalto en un silencio imperial, aislado del mundo exterior, pero siempre consciente del latido del V8. Es un vehículo que te hace sentir invulnerable, un trono desde el que observar el tráfico con una calma y una autoridad inigualables.
Diseño y estética
Su diseño es una oda a la desmesura. Líneas rectas, ángulos afilados y una parrilla cromada del tamaño de un monumento definen su carácter. Cada detalle, desde sus faros verticales hasta sus gigantescas llantas de 22 pulgadas, está pensado para impresionar y no dejar a nadie indiferente. Es la antítesis de la discreción, un vehículo que grita éxito y poder sin necesidad de decir una palabra.
Tecnología y características
A bordo, la tecnología se centra en el confort y el lujo tradicional. Aunque para su época estaba bien equipado, hoy se percibe como un sistema de una generación anterior, con una instrumentación clásica y una pantalla central que cumple su función sin alardes. La verdadera proeza tecnológica reside en su robusto motor V8 y en el sistema de tracción total, diseñados para ofrecer un rendimiento contundente y fiable por encima de la eficiencia o la conectividad moderna.
Competencia
En el olimpo de los SUV de gran lujo, el Escalade se medía con titanes como el Range Rover o el Mercedes-Benz GL. Mientras sus competidores europeos apostaban por un refinamiento más sobrio y una tecnología más avanzada, el Cadillac jugaba en su propia liga, ofreciendo un carácter único, una presencia arrolladora y la emoción pura de un V8 americano que sus rivales no podían replicar.
Conclusión
El Cadillac Escalade es un coche que se compra con el corazón. Es irracionalmente grande, sediento y poco práctico para las ciudades europeas, pero todo eso se olvida en el instante en que sientes su poder y su majestuosidad. Es una leyenda, un icono cultural que representa una forma de entender el lujo sin complejos ni disculpas. Poseerlo no es tener un medio de transporte, es ser dueño de un pedazo del sueño americano.




