Especificaciones y análisis del Cadillac Escalade
Potencia
409CV
Par
565Nm
Consumo
16.2l/100
Emisiones
383g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
170km/h
Peso
2684kg
Precio
75,090€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
AWD
8 / 5 puertas
- L
98 L
301 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac Escalade 6.2 V8 Elegance Aut. · 409 CV (2006-2008)
Descripción general
El Cadillac Escalade de 2007 no es solo un coche, es una declaración de intenciones rodante. Un coloso americano que irradia opulencia y poder por cada uno de sus cromados poros. Subirse a él es adentrarse en un mundo donde el tamaño sí importa y la discreción se queda aparcada en la puerta.
Experiencia de conducción
Conducir el Escalade es una experiencia abrumadora. El rugido del V8 de 6.2 litros te empuja con una fuerza inesperada para su tamaño, mientras flotas sobre el asfalto desde una atalaya de cuero y madera. Se siente invencible en línea recta, un crucero transatlántico para la carretera, aunque sus dimensiones y su sed de gasolina te recuerdan constantemente que estás al mando de algo verdaderamente excepcional y desmedido.
Diseño y estética
Su diseño es pura ostentación. Una parrilla cromada gigantesca, líneas rectas y musculosas, y unas dimensiones que empequeñecen a casi todo lo demás en la carretera. Por dentro, el espacio es monumental, un salón rodante con capacidad para ocho pasajeros envueltos en lujo americano, aunque algunos plásticos y acabados no alcanzan la exquisitez de sus rivales europeos.
Tecnología y características
Para su época, venía cargado de tecnología. La suspensión adaptativa intentaba domar su masa, mientras que el sistema de tracción total permanente garantizaba el agarre. El corazón de todo es su motor V8, una obra de ingeniería americana que, aunque no es la más eficiente, entrega potencia y par de forma contundente y adictiva, gestionado por una suave caja automática de seis velocidades.
Competencia
En su liga, el principal contendiente era el Lincoln Navigator, su eterno rival americano. Sin embargo, también se medía con gigantes europeos como el Range Rover, que ofrecía un lujo más refinado y mayores capacidades todoterreno, o el Mercedes-Benz Clase GL, que apostaba por la ingeniería y la calidad de construcción alemana.
Conclusión
El Cadillac Escalade es un icono de una era de excesos y optimismo. No es un vehículo lógico ni eficiente, es una compra puramente emocional. Es para quien busca la máxima expresión de presencia, espacio y potencia al estilo americano, un sueño sobre ruedas que no pide disculpas por ser exactamente lo que es: grande, audaz y absolutamente inolvidable.




