Cadillac STS 4.6 V8 Sport Luxury · 325 CV (2005-2008)

2005
Gasolina
RWD
Automático 5v
Cadillac STS - Vista 1
Cadillac STS - Vista 2
Cadillac STS - Vista 3
Cadillac STS - Vista 4

Especificaciones y análisis del Cadillac STS

Potencia

325CV

Par

427Nm

Consumo

13.2l/100

Emisiones

314g/km

0-100 km/h

6.2s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1817kg

Precio

68,325

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

464 L

Depósito

66 L

Potencia

239 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima325 CV / 239 kW
Par máximo427 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito66 L
Maletero464 L

Análisis detallado del Cadillac STS 4.6 V8 Sport Luxury · 325 CV (2005-2008)

Descripción general

El Cadillac STS 4.6 V8 Sport Luxury no es solo una berlina de lujo; es una declaración de intenciones, un trozo del sueño americano plantado en el asfalto europeo. Lanzado en 2005, este coloso de casi cinco metros representó el audaz intento de Cadillac de mirar a los ojos a los reyes alemanes del segmento, ofreciendo una embriagadora mezcla de fuerza bruta y opulencia. Es un coche que se compra con el corazón, un canto de sirena con el inconfundible rugido de un V8 americano.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del STS es una experiencia visceral. El motor V8 de 325 caballos empuja con una contundencia que te pega al asiento, acompañado de una banda sonora grave y poderosa que eriza la piel. Acelerar de 0 a 100 km/h en 6.2 segundos en una mole de más de 1800 kilos se siente como desafiar a la física. A pesar de su tamaño, la tracción trasera y una suspensión sorprendentemente sofisticada le otorgan una agilidad inesperada, aunque su verdadero territorio es la autopista, donde devora kilómetros con un aplomo y una comodidad imperiales. Es una máquina que te hace sentir poderoso, el capitán de un yate de lujo surcando el asfalto.

Diseño y estética

Su diseño es puro carácter. Con las líneas afiladas y angulosas de la filosofía 'Art & Science' de Cadillac, el STS rompe con las curvas suaves de sus competidores. Es una escultura rodante, imponente y con una presencia magnética. Su frontal vertical y su zaga cortada a cuchillo no dejan a nadie indiferente. Por dentro, te recibe un ambiente de lujo clásico, con abundante cuero y madera, aunque algunos plásticos y la disposición de los mandos revelan su origen y su época. Es una cabina que te aísla del mundo, un santuario de confort con un innegable sabor americano.

Tecnología y características

Bajo su piel de lujo, el STS escondía tecnología avanzada para su tiempo. El corazón era su motor Northstar V8 de aluminio, una pieza de ingeniería notable. Pero la verdadera sorpresa estaba en su chasis, con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes y una dirección de asistencia variable, buscando un equilibrio entre el confort de marcha y el dinamismo. El habitáculo contaba con un sistema de infoentretenimiento con pantalla a color, algo no tan común en 2005, demostrando que este Cadillac no solo era músculo, sino también cerebro.

Competencia

El Cadillac STS se adentró en un territorio hostil, dominado por la triada alemana: el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 y el Audi A6. Frente a la ingeniería precisa, la calidad de acabados casi perfecta y el prestigio de sus rivales europeos, el STS jugaba las cartas de la potencia desbordante, un equipamiento de serie muy generoso y una personalidad única. Era la alternativa para quien buscaba diferenciarse, ofreciendo más cilindros y más carácter por un precio competitivo, aunque sacrificando eficiencia y el refinamiento obsesivo de los alemanes.

Conclusión

El Cadillac STS 4.6 V8 es un coche inolvidable, una berlina carismática y profundamente imperfecta. Su sed de gasolina es tan grande como su corazón V8, y su valor de reventa en Europa fue un reflejo de su difícil encaje. Sin embargo, para el conductor que valora la emoción pura, el sonido de un gran motor atmosférico y un diseño que grita individualidad, el STS es una joya. No es la elección lógica, sino la pasional; una magnífica y exótica pieza de la historia del automóvil que representa la audacia de ser diferente.