Especificaciones y análisis del Cadillac XLR
Potencia
450CV
Par
561Nm
Consumo
14.9l/100
Emisiones
354g/km
0-100 km/h
4.7s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1728kg
Precio
96,675€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
2 / 2 puertas
328 L
68 L
331 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac XLR-V · 450 CV (2007-2008)
Descripción general
El Cadillac XLR-V no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Nacido en una era en la que Cadillac se atrevió a soñar con conquistar el mundo, este roadster de lujo combina la opulencia americana con una furia mecánica que te eriza la piel. Es la respuesta de Detroit a los grandes deportivos europeos, un exótico y exclusivo descapotable que late con el corazón de un V8 sobrealimentado.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del XLR-V es desatar una tormenta. Los 450 caballos de su motor V8 con compresor empujan con una contundencia brutal, catapultándote de 0 a 100 km/h en menos de cinco segundos mientras una sinfonía mecánica inunda el habitáculo. La tracción trasera te conecta con el asfalto de una forma pura y visceral, exigiendo respeto pero recompensando con una emoción adictiva. A pesar de su peso, su chasis avanzado le otorga una agilidad sorprendente, permitiendo devorar curvas con una confianza que no esperas de un coche de su linaje.
Diseño y estética
Su estética es puro 'Art & Science', el lenguaje de diseño afilado y futurista de Cadillac. Cada ángulo, cada pliegue de su carrocería, grita audacia y exclusividad. La parrilla de malla cromada, seña de identidad de la familia 'V', anuncia su potencial, mientras que su silueta baja y ancha le confiere una presencia imponente. Como roadster de techo duro retráctil, ofrece la dualidad perfecta: la elegancia de un coupé y la libertad de un descapotable con solo pulsar un botón. Es una escultura rodante que no deja a nadie indiferente.
Tecnología y características
Bajo su piel de diseño se esconde una ingeniería impresionante para su época. El alma del coche es su motor V8 de aluminio sobrealimentado por compresor, una joya de la potencia. Este poder se gestiona a través de una transmisión automática de seis velocidades y se controla con un sofisticado sistema de suspensión adaptativa. El equipamiento incluía elementos de vanguardia como el Head-Up Display, un sistema de sonido premium y unos frenos de alto rendimiento dimensionados para detener a esta bestia con seguridad.
Competencia
El Cadillac XLR-V no tenía miedo de mirar a los ojos a la realeza europea. Se plantó como una alternativa audaz y diferente a iconos como el Mercedes-Benz SL 55 AMG, con quien compartía la filosofía de roadster de lujo con motor V8 sobrealimentado. También competía con el elegante y potente Jaguar XKR Convertible y se atrevía a desafiar el territorio del Porsche 911 Cabriolet. Frente a ellos, el XLR-V ofrecía un carácter inconfundiblemente americano, una mezcla de lujo y fuerza bruta que lo convertía en una opción única y pasional.
Conclusión
El Cadillac XLR-V es mucho más que un coche deportivo; es una experiencia, un capítulo fascinante y audaz en la historia de la automoción americana. Quizás no posea el refinamiento milimétrico de sus rivales alemanes, pero lo compensa con un alma y un carisma arrolladores. Es un futuro clásico, una pieza de colección que representa el coraje de una marca que quiso demostrar que también sabía cómo hacer latir los corazones a ritmo de rock and roll y lujo.




