Especificaciones y análisis del Chevrolet Camaro
Potencia
288CV
Par
437Nm
Consumo
13.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
5.5s
Vel. Máx.
254km/h
Peso
1728kg
Precio
35,800€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
4 / 2 puertas
365 L
59 L
212 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chevrolet Camaro Coupé Z28 · 288 CV (1998-2002)
Descripción general
El Chevrolet Camaro Z28 de finales de los 90 no es solo un coche, es un estruendo de pura potencia americana. Representa la culminación de una era, un muscle car que ruge con un corazón V8 de 5.7 litros, prometiendo una experiencia de conducción visceral y auténtica que desafía el paso del tiempo.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es sentir el pulso de sus 288 caballos desbocados. El empuje del motor LS1 es brutal y adictivo, catapultándote de 0 a 100 en 5.5 segundos al ritmo de una banda sonora grave y profunda. La tracción trasera y el cambio manual de seis velocidades te conectan directamente con el asfalto, exigiendo respeto y habilidad en cada curva. Es una máquina que se siente viva, cruda y maravillosamente análoga.
Diseño y estética
Su silueta es inconfundible y agresiva. Un capó interminable, una zaga corta y una altura mínima crean un perfil afilado y musculoso que intimida. Cada línea de su carrocería coupé evoca velocidad y fuerza bruta, un diseño atemporal que captura la esencia del deportivo americano sin complejos.
Tecnología y características
La tecnología aquí está al servicio de la fuerza bruta. El protagonista es su motor V8 de aluminio, una obra de ingeniería centrada en la cilindrada y el par motor. Aunque carece de las ayudas electrónicas modernas, cuenta con elementos eficaces para su época como los frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas. Es la simplicidad mecánica llevada a su máxima expresión prestacional.
Competencia
Su archienemigo histórico y contemporáneo es, sin duda, el Ford Mustang. Ambos representan las dos caras de la misma moneda del 'pony car' americano, una rivalidad legendaria que ha definido generaciones de entusiastas. Cada uno con su propio carácter, pero compartiendo la misma filosofía de potencia y pasión.
Conclusión
El Camaro Z28 es una declaración de intenciones sobre ruedas. No es el coche más refinado ni el más eficiente, pero su encanto reside precisamente en su honestidad y su carácter indomable. Es una compra puramente emocional, un pedazo de historia del automovilismo que recompensa a quien busca sensaciones puras y una conexión mecánica que los coches modernos han olvidado.




