Especificaciones y análisis del Chevrolet Captiva
Potencia
150CV
Par
320Nm
Consumo
8.7l/100
Emisiones
233g/km
0-100 km/h
12.2s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1910kg
Precio
35,650€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
AWD
7 / 5 puertas
465 L
65 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chevrolet Captiva 2.0 VCDi LTX 7 plazas Aut. · 150 CV (2006-2008)
Descripción general
El Chevrolet Captiva de 2006 irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco para las familias que buscaban espacio y aventura. Este SUV, con su corazón diésel de 150 caballos, tracción total y la versatilidad de sus 7 plazas, representó la promesa de un vehículo capaz de adaptarse a cualquier plan, desde la rutina diaria hasta la escapada de fin de semana.
Experiencia de conducción
Al volante, el Captiva transmite una sensación de solidez y seguridad. Su motor diésel empuja con suficiencia gracias a un par generoso desde bajas vueltas, aunque la caja de cambios automática de 5 velocidades prioriza la suavidad sobre la rapidez. No es un deportivo, es un compañero de viaje incansable. La suspensión filtra bien las irregularidades, ofreciendo un confort de marcha elevado, mientras que la tracción total aporta esa confianza extra cuando el asfalto se complica. Es un coche que te invita a conducir relajado, disfrutando del paisaje desde su elevada posición de conducción.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones: robusto, funcional y con una presencia imponente. Las líneas son limpias y equilibradas, un estilo que ha envejecido con dignidad. Por dentro, el espacio es el verdadero protagonista. La modularidad de sus asientos, con una tercera fila escamoteable, lo convierte en un auténtico monovolumen con piel de todocamino. Los materiales, aunque sencillos, están pensados para resistir el trato exigente de una familia, priorizando la durabilidad sobre el lujo.
Tecnología y características
Para su época, el Captiva ofrecía un equipamiento correcto y funcional. Elementos como el climatizador automático, el control de crucero o los sensores de aparcamiento hacían la vida a bordo más sencilla. Su motor VCDi con inyección por conducto común y turbo de geometría variable era una tecnología solvente en aquel momento, buscando un equilibrio entre prestaciones y consumo. El sistema de tracción total conectable automáticamente era su principal argumento tecnológico, garantizando motricidad solo cuando era necesario.
Competencia
En un mercado en plena ebullición de SUVs, el Captiva se midió con adversarios de peso. Modelos como el Hyundai Santa Fe, el Kia Sorento o el Mitsubishi Outlander ofrecían conceptos muy similares, luchando por el favor de las familias con argumentos de espacio, equipamiento y una buena relación precio-producto. También se enfrentó a alternativas europeas como el Opel Antara, con el que compartía plataforma.
Conclusión
El Chevrolet Captiva 2.0 VCDi es mucho más que un simple vehículo; es una herramienta para crear recuerdos. Un coche honesto y polivalente que cumplió con creces su misión de transportar familias con seguridad y confort. Aunque el tiempo ha pasado, su espíritu práctico y su capacidad para adaptarse a casi cualquier situación siguen siendo su mayor legado. Una elección racional con un toque de corazón aventurero.




