Especificaciones y análisis del Chevrolet Captiva
Potencia
136CV
Par
220Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
217g/km
0-100 km/h
11.5s
Vel. Máx.
185km/h
Peso
1730kg
Precio
21,130€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
465 L
65 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chevrolet Captiva 2.4 16V LS · 136 CV (2010-2011)
Descripción general
El Chevrolet Captiva de 2010 irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco americano, una promesa de espacio, versatilidad y aventura para la familia. Con su motor de gasolina 2.4 de 136 caballos, no buscaba récords de velocidad, sino ser un compañero fiel y espacioso para el día a día y las escapadas de fin de semana, todo ello envuelto en una propuesta honesta y accesible.
Experiencia de conducción
Al volante, el Captiva transmite una sensación de calma y control. Su motor de 136 CV, aunque no explosivo, mueve con suficiencia sus 1730 kg gracias a un par motor entregado a bajas vueltas, lo que facilita una conducción relajada. No es un atleta, su aceleración es progresiva y su hábitat natural son las carreteras amplias donde su suspensión filtra las irregularidades con maestría. Sin embargo, su peso y su motor de concepción clásica se hacen notar en el consumo, un recordatorio constante de que la comodidad y el espacio tienen un precio en la gasolinera.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. Es un SUV robusto, de líneas contundentes y una presencia imponente que inspira confianza. No hay artificios, solo la funcionalidad de un vehículo pensado para ser práctico. Sus generosas dimensiones se traducen en un interior amplio y un maletero de 465 litros que acoge sin quejas el equipaje de toda la familia. Por dentro, la sobriedad es la norma, con plásticos duros pero duraderos y una ergonomía centrada en la facilidad de uso.
Tecnología y características
La tecnología del Captiva es un reflejo de su filosofía: probada, sencilla y fiable. El motor de inyección indirecta y bloque de hierro es un viejo conocido, un corazón mecánico diseñado para durar más que para sorprender. Carece de los sistemas de asistencia o las pantallas táctiles que hoy damos por sentadas, ofreciendo a cambio una experiencia de conducción más pura y directa. Es un coche de una época donde la conexión con la máquina era más importante que la conectividad digital.
Competencia
En un segmento muy competido, el Captiva se enfrentó a gigantes como el Toyota RAV4, el Honda CR-V o el Hyundai Santa Fe. Su principal argumento no era la eficiencia ni la última tecnología, sino una relación imbatible entre espacio, equipamiento y precio. Ofrecía el tamaño y la versatilidad de un SUV grande por un coste más cercano al de modelos más compactos, convirtiéndose en una opción inteligente para quienes priorizaban el metro cúbico por encima de todo.
Conclusión
El Chevrolet Captiva 2.4 es un vehículo honesto y sin pretensiones. Es el amigo leal que te ayuda en una mudanza y te lleva de vacaciones con toda la familia sin una sola queja. Su corazón es grande pero sediento, y su alma es más práctica que pasional. Representa una compra lógica y espaciosa para quien busca un SUV fiable y confortable, perdonando su consumo a cambio de un espacio y una polivalencia que emocionan por su simple utilidad.




