Especificaciones y análisis del Chevrolet Captiva
Potencia
163CV
Par
350Nm
Consumo
6.2l/100
Emisiones
164g/km
0-100 km/h
10.4s
Vel. Máx.
189km/h
Peso
1878kg
Precio
27,942€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
7 / 5 puertas
477 L
65 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chevrolet Captiva LT 2.2 VCDI 163 CV FWD (2012-2014)
Descripción general
El Chevrolet Captiva de 2011 irrumpió en el mercado como una declaración de intenciones, un SUV familiar que traía el espíritu americano a las carreteras europeas. Concebido para la aventura y la vida en familia, este vehículo prometía un espacio generoso y una presencia imponente, convirtiéndose en el refugio perfecto para quienes buscaban versatilidad y un compañero de viaje robusto y fiable.
Experiencia de conducción
Al volante, el Captiva transmite una sensación de poder tranquilo y control. Su motor diésel de 2.2 litros y 163 caballos empuja con solvencia, sin estridencias pero con la contundencia necesaria para mover su considerable peso con dignidad. No es un atleta, sino un viajero de fondo. La suspensión filtra las irregularidades con suavidad, priorizando el confort de los ocupantes, mientras que la dirección hidráulica ofrece una conexión honesta y directa con el asfalto. Conducirlo es sentir el dominio de la carretera desde una posición elevada, en un viaje sereno y seguro.
Diseño y estética
Su estética es pura fuerza y funcionalidad. El diseño del Captiva es musculoso y rotundo, con un frontal audaz dominado por una gran parrilla y unas líneas que esculpen una carrocería alta y protectora. No busca la elegancia sutil, sino proyectar una imagen de capacidad y solidez. Por dentro, el espacio es el verdadero protagonista, con la posibilidad de acoger a siete pasajeros en un ambiente diseñado para ser práctico y duradero, un santuario familiar donde cada viaje se convierte en una experiencia compartida.
Tecnología y características
En su momento, el Captiva ofrecía una dotación tecnológica centrada en la seguridad y el confort de marcha, sin caer en artificios. Contaba con elementos esenciales como los frenos de disco ventilados en ambos ejes y una dirección asistida sensible a la velocidad. Sin embargo, su enfoque era más mecánico que digital, prescindiendo de las grandes pantallas y los asistentes de conducción avanzados que vemos hoy. Su motor Euro 5, aunque cumplidor en su día, representa hoy una limitación por la ausencia de distintivo ambiental, un recordatorio de una era tecnológica diferente.
Competencia
En el competitivo campo de batalla de los SUV de siete plazas, el Captiva se midió con gigantes como el Hyundai Santa Fe, el Kia Sorento o el Mitsubishi Outlander. Su propuesta era clara: ofrecer un diseño con carácter americano y una gran habitabilidad a un precio competitivo. Luchaba por el corazón de las familias ofreciendo una alternativa robusta y espaciosa frente a la creciente sofisticación y equipamiento de sus competidores asiáticos y europeos.
Conclusión
El Chevrolet Captiva es un coche honesto y con un gran corazón. Es la elección de quienes valoran el espacio, la sensación de seguridad y un compañero de viaje infatigable por encima de las últimas innovaciones tecnológicas o las prestaciones deportivas. Representa una forma de entender el automóvil familiar que prioriza la sustancia sobre la forma. Aunque el paso del tiempo y la retirada de la marca de Europa juegan en su contra, su espíritu de todocamino leal y protector sigue intacto, evocando la libertad de los grandes espacios.




