Especificaciones y análisis del Chevrolet Corvette
Potencia
344CV
Par
483Nm
Consumo
12.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
4.7s
Vel. Máx.
274km/h
Peso
1548kg
Precio
56,375€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
RWD
2 / 2 puertas
335 L
70 L
253 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chevrolet Corvette Coupé SA Aut. · 344 CV (1997-2001)
Descripción general
El Chevrolet Corvette C5 de 1997 no es solo un coche, es la encarnación del sueño americano sobre ruedas. Representó un salto evolutivo gigantesco para el icónico deportivo, introduciendo un chasis más rígido y, sobre todo, el legendario motor V8 LS1 de 5.7 litros. Con 344 caballos de potencia pura, prometía una experiencia de conducción que erizaba la piel y redefinía las prestaciones a finales del siglo XX.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es un ritual. El estruendo del V8 al arrancar es una declaración de intenciones, un sonido profundo y gutural que te conecta directamente con la mecánica. La aceleración es brutal y te pega al asiento, alcanzando los 100 km/h en menos de 5 segundos. Su propulsión trasera y su bajo centro de gravedad transmiten cada centímetro del asfalto, ofreciendo una conducción pura, exigente y tremendamente gratificante. Es una máquina que te hace sentir vivo.
Diseño y estética
Su silueta es inconfundible y atemporal. Un capó larguísimo, una cabina retrasada y una zaga corta y musculosa definen su carácter. Los faros escamoteables son un guiño nostálgico a una era dorada del diseño automotriz, mientras que su carrocería ancha y extremadamente baja grita rendimiento desde cualquier ángulo. Es una escultura funcional, diseñada para cortar el viento y capturar todas las miradas.
Tecnología y características
Aunque hoy pueda parecer sencillo, en su día el C5 fue una proeza de la ingeniería. El uso extensivo de aluminio en el motor LS1 y el chasis hidroformado fueron claves para reducir el peso y aumentar la rigidez estructural. Su arquitectura 'transaxle', con la caja de cambios montada en el eje trasero, lograba un reparto de pesos casi perfecto. La tecnología estaba al servicio de las prestaciones puras, no de las distracciones.
Competencia
En su época, el Corvette C5 se medía sin complejos con la élite deportiva mundial. Su principal adversario era el Porsche 911, el referente europeo en precisión y refinamiento. En su propio terreno, se enfrentaba a la brutalidad indomable del Dodge Viper. También plantaba cara a exóticos como el Honda NSX, demostrando que la fórmula americana de gran motor y precio contenido podía competir al más alto nivel.
Conclusión
El Chevrolet Corvette C5 es mucho más que cifras y datos; es una experiencia emocional. Representa una era en la que la conexión entre el hombre y la máquina era lo más importante. Un deportivo con alma, capaz de entregar sensaciones puras y una banda sonora inolvidable. Hoy sigue siendo un icono, un coche que no solo se conduce, sino que se siente con cada fibra de tu ser.




