Chevrolet Cruze 4p 2.0 VCDi 163 CV LT+ (2012)

2009
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Chevrolet Cruze - Vista 1
Chevrolet Cruze - Vista 2
Chevrolet Cruze - Vista 3
Chevrolet Cruze - Vista 4

Especificaciones y análisis del Chevrolet Cruze

Potencia

163CV

Par

360Nm

Consumo

5.5l/100

Emisiones

145g/km

0-100 km/h

8.5s

Vel. Máx.

205km/h

Peso

1502kg

Precio

16,535

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

450 L

Depósito

60 L

Potencia

120 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima163 CV / 120 kW
Par máximo360 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero450 L

Análisis detallado del Chevrolet Cruze 4p 2.0 VCDi 163 CV LT+ (2012)

Descripción general

El Chevrolet Cruze 4p 2.0 VCDi de 163 CV, en su versión LT+ de 2012, se presenta como una opción interesante dentro del segmento de las berlinas compactas. Con un precio de 16.535 €, este modelo ofrecía una propuesta de valor atractiva, combinando un motor diésel potente con un equipamiento completo para la época. Su diseño, aunque sobrio, buscaba la funcionalidad y la comodidad para el día a día, posicionándose como un vehículo familiar y práctico.

Experiencia de conducción

Al volante del Cruze 2.0 VCDi de 163 CV, la sensación predominante es la de un coche con una respuesta enérgica, especialmente gracias a su motor diésel de 360 Nm de par. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8.5 segundos y una velocidad máxima de 205 km/h demuestran su capacidad para moverse con soltura tanto en ciudad como en carretera. La dirección asistida hidráulicamente, aunque no es la más directa, ofrece un tacto predecible. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, busca un equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo bien las irregularidades del terreno. El consumo combinado de 5.5 l/100km es un punto a favor para aquellos que buscan eficiencia en sus trayectos.

Diseño y estética

El diseño exterior del Chevrolet Cruze de cuatro puertas se caracteriza por sus líneas fluidas y una silueta que, sin ser rompedora, resulta agradable a la vista. Sus dimensiones, con 4597 mm de largo, 1788 mm de ancho y 1477 mm de alto, le otorgan una presencia sólida en la carretera. El frontal, con la parrilla dividida y los faros alargados, le confiere una identidad propia. En el interior, la disposición de los elementos es funcional, con un salpicadero que busca la ergonomía. Los materiales, aunque no son de lujo, cumplen con su cometido y ofrecen una sensación de durabilidad. El maletero de 450 litros es generoso para el segmento, lo que lo convierte en un coche práctico para viajes familiares.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Chevrolet Cruze LT+ de 2012, aunque no destacaba por las últimas innovaciones, ofrecía un equipamiento adecuado para su segmento y precio. El motor 2.0 VCDi de 163 CV incorporaba inyección directa por conducto común, admisión variable, turbo de geometría variable e intercooler, tecnologías que optimizaban el rendimiento y la eficiencia del diésel. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un control preciso sobre la potencia. En cuanto a seguridad, contaba con los sistemas básicos de la época. La dirección asistida hidráulica y los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros aseguraban un control adecuado del vehículo.

Competencia

En el competitivo segmento de las berlinas compactas, el Chevrolet Cruze 2.0 VCDi de 163 CV se enfrentaba a modelos como el Renault Fluence, el Ford Focus Sedán, el Opel Astra Sedán o el Skoda Octavia. Frente a ellos, el Cruze ofrecía un precio muy competitivo y un motor diésel potente y eficiente. Si bien algunos rivales podían destacar en acabados interiores o en tecnología más avanzada, el Cruze se posicionaba como una alternativa equilibrada y económica para aquellos que buscaban un coche espacioso y con buen rendimiento sin grandes lujos.

Conclusión

El Chevrolet Cruze 4p 2.0 VCDi 163 CV LT+ de 2012 fue un coche que, sin pretensiones de ser el más sofisticado o el más deportivo, cumplía con creces su función como berlina familiar. Su motor diésel ofrecía un buen equilibrio entre potencia y consumo, y su habitabilidad y capacidad de maletero lo hacían muy práctico para el día a día y los viajes. Su precio ajustado lo convertía en una opción atractiva para aquellos que buscaban un coche fiable y funcional sin un gran desembolso. Un vehículo honesto y competente que dejó una buena impresión en su segmento.