Especificaciones y análisis del Chevrolet Cruze
Potencia
131CV
Par
300Nm
Consumo
4.5l/100
Emisiones
119g/km
0-100 km/h
10.4s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1550kg
Precio
16,300€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
500 L
60 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chevrolet Cruze SW 1.7 D LT 131 CV (2012)
Descripción general
El Chevrolet Cruze SW de 2012 llegó como una bocanada de aire fresco para las familias que buscaban un coche espacioso, práctico y, sobre todo, sensato. Con su motor diésel de 131 caballos, este familiar americano prometía viajes largos y económicos, presentándose como una alternativa inteligente y honesta en un mercado muy competido.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Cruze SW es una experiencia de tranquilidad y eficiencia. El motor diésel de 1.7 litros empuja con una solvencia sorprendente gracias a sus 300 Nm de par, haciendo que los adelantamientos y las cuestas se sientan como un juego de niños. No es un deportivo, pero su cambio manual de seis marchas te conecta con la conducción y su consumo de apenas 4.5 litros es una caricia para el bolsillo. La suspensión está claramente orientada al confort, absorbiendo las irregularidades del asfalto para que cada viaje en familia sea un placer.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones: la funcionalidad por encima de todo. La carrocería familiar no solo le da una presencia sólida en la carretera, sino que esconde un tesoro de 500 litros de maletero, listo para albergar maletas, la compra semanal o el equipamiento deportivo. El interior, sin lujos innecesarios, te acoge con un ambiente práctico y bien organizado. Cada mando está en su sitio, pensado para hacer la vida a bordo más fácil, demostrando que un buen diseño es aquel que te sirve día a día.
Tecnología y características
En 2012, la tecnología del Cruze se centraba en lo esencial y efectivo. El sistema Stop & Start era una muestra de su compromiso con la eficiencia, ayudando a reducir el consumo en la ciudad. El corazón tecnológico reside en su motor diésel de inyección directa por conducto común, una mecánica moderna para su época que optimizaba cada gota de combustible. Aunque no abrumaba con pantallas, ofrecía lo necesario para un viaje cómodo y seguro, priorizando la fiabilidad mecánica sobre los gadgets.
Competencia
El Cruze SW no estaba solo en la carretera. Se enfrentaba a gigantes europeos como el Ford Focus Sportbreak, el Opel Astra Sports Tourer o el Renault Mégane Sport Tourer. Frente a ellos, el Chevrolet jugaba sus mejores cartas: un precio de adquisición muy atractivo y un espacio interior generoso. Era la elección de quienes valoraban más el fondo que la forma, el espacio real por encima del prestigio de un logo.
Conclusión
El Chevrolet Cruze SW 1.7 D es mucho más que un simple coche familiar; es un compañero de viaje leal y económico. Representa una compra increíblemente racional, un vehículo que te da mucho a cambio de poco. Quizás no te enamore por su diseño vanguardista, pero te conquistará con su honestidad, su enorme maletero y la paz mental que proporciona su frugal motor diésel. Es un coche para vivirlo, no solo para lucirlo.




