Chevrolet Lacetti 1.8 16v CDX · 122 CV (2004-2008)

2005
Gasolina
FWD
Manual 5v
Chevrolet Lacetti - Vista 1
Chevrolet Lacetti - Vista 2
Chevrolet Lacetti - Vista 3
Chevrolet Lacetti - Vista 4

Especificaciones y análisis del Chevrolet Lacetti

Potencia

122CV

Par

165Nm

Consumo

7.4l/100

Emisiones

183g/km

0-100 km/h

9.5s

Vel. Máx.

194km/h

Peso

1280kg

Precio

16,980

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

275 L

Depósito

60 L

Potencia

90 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima122 CV / 90 kW
Par máximo165 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero275 L

Análisis detallado del Chevrolet Lacetti 1.8 16v CDX · 122 CV (2004-2008)

Descripción general

El Chevrolet Lacetti 1.8 16v CDX irrumpió en el mercado a mediados de los 2000 como una propuesta honesta y accesible en el competitivo segmento de los compactos. Heredero del Daewoo Nubira, este modelo con corazón de 122 caballos representaba una opción racional pero con un inesperado toque de carácter, un coche pensado para quienes buscaban funcionalidad y un rendimiento solvente sin tener que pagar el sobreprecio de las marcas europeas tradicionales.

Experiencia de conducción

Al volante, el Lacetti sorprende con una vitalidad que no te esperas. Su motor de 1.8 litros y 122 CV se siente enérgico y voluntarioso, empujando con decisión gracias a un par motor disponible a medio régimen que facilita los adelantamientos. La caja de cambios manual de cinco velocidades ofrece un tacto directo, conectándote con una mecánica sencilla pero efectiva. No es un deportivo, pero su chasis con suspensión McPherson en ambos ejes logra un equilibrio admirable entre el confort para el día a día y una agilidad suficiente para disfrutar de una carretera de curvas. Es un coche que transmite confianza y una agradable sensación de control.

Diseño y estética

Diseñado por el prestigioso estudio italiano Giugiaro, el Lacetti luce unas líneas limpias y proporcionadas que han envejecido con dignidad. Su estética es funcional y discreta, un hatchback de cinco puertas que prioriza el sentido práctico sobre la ostentación. El interior sigue la misma filosofía: un espacio amplio y luminoso, con mandos lógicamente distribuidos y materiales pensados para durar, aunque sin lujos. Es un diseño que no busca enamorar a primera vista, sino convencer con su coherencia y funcionalidad en el uso diario.

Tecnología y características

En su contexto histórico, el acabado CDX representaba el tope de gama, ofreciendo un equipamiento completo para la época que incluía elementos como climatizador, elevalunas eléctricos en las cuatro puertas y un sistema de audio competente. A nivel mecánico, su motor de inyección indirecta es una tecnología probada y robusta. La seguridad se confiaba a elementos ya estándar como el ABS y los airbags frontales. Es un coche que representa la tecnología de una era más analógica, centrada en la fiabilidad mecánica por encima de las pantallas y los asistentes electrónicos.

Competencia

El Chevrolet Lacetti se enfrentó a una competencia feroz. Luchaba en el mismo terreno que gigantes consolidados como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra o el Renault Mégane. Su principal argumento de venta frente a ellos era una relación precio-equipamiento-potencia casi imbatible. También plantaba cara a rivales asiáticos como el Toyota Corolla o el Hyundai i30, posicionándose como una alternativa inteligente para el comprador que valoraba más el contenido que el emblema del capó.

Conclusión

El Chevrolet Lacetti 1.8 16v CDX es el recuerdo de una compra inteligente y satisfactoria. Un coche que ofrecía mucho por un precio contenido: un motor potente, un diseño práctico y un equipamiento generoso. Quizás carecía del refinamiento o el prestigio de sus rivales europeos, pero lo compensaba con una honestidad mecánica y una fiabilidad que lo convertían en un compañero leal para el día a día. Es un vehículo que evoca una época más sencilla, donde un buen coche era simplemente aquel que te llevaba a tu destino de forma segura, cómoda y con una sonrisa.