Chevrolet Orlando LTZ 1.8 · 141 CV (2010-2012)

2011
Gasolina
FWD
Manual 5v
Chevrolet Orlando - Vista 1
Chevrolet Orlando - Vista 2
Chevrolet Orlando - Vista 3
Chevrolet Orlando - Vista 4

Especificaciones y análisis del Chevrolet Orlando

Potencia

141CV

Par

176Nm

Consumo

7.3l/100

Emisiones

172g/km

0-100 km/h

11.6s

Vel. Máx.

185km/h

Peso

1528kg

Precio

19,965

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

7 / 5 puertas

Maletero

458 L

Depósito

64 L

Potencia

104 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima141 CV / 104 kW
Par máximo176 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero458 L

Análisis detallado del Chevrolet Orlando LTZ 1.8 · 141 CV (2010-2012)

Descripción general

El Chevrolet Orlando de 2011 irrumpió en el mercado europeo como una bocanada de aire fresco americano en el segmento de los monovolúmenes. No era solo un vehículo familiar, era una declaración de intenciones: un coche espacioso y versátil con un carácter robusto y un diseño que se atrevía a ser diferente. Concebido para la familia moderna que busca funcionalidad sin renunciar a una estética con personalidad, el Orlando prometía ser el compañero ideal para las aventuras del día a día y los grandes viajes.

Experiencia de conducción

Al volante, el Orlando transmite una sensación de solidez y confort. Su motor de gasolina 1.8 de 141 CV, de aspiración natural, ofrece una respuesta suave y progresiva, ideal para una conducción tranquila y relajada. No esperes una aceleración fulgurante, pues su corazón está pensado para mover a la familia con serenidad, no para batir récords. En carretera, se siente aplomado y seguro, filtrando bien las irregularidades y convirtiendo los largos trayectos en una experiencia placentera. Es un coche que te invita a disfrutar del viaje, del paisaje y de la compañía, más que de la velocidad.

Diseño y estética

Visualmente, el Orlando es cautivador. Fusiona la silueta de un monovolumen con la contundencia de un SUV, logrando una presencia imponente. Su frontal audaz, con la gran parrilla dividida, sus líneas de cintura elevadas y sus formas musculosas lo distinguen claramente de sus rivales europeos, más sobrios. Por dentro, el salpicadero con diseño de 'doble cabina' es un guiño a otros modelos de la marca, creando un ambiente acogedor. La modularidad de sus siete plazas y soluciones ingeniosas como el compartimento oculto tras el sistema de audio demuestran que su atractivo diseño va de la mano de una gran inteligencia práctica.

Tecnología y características

En su versión LTZ, el Orlando ofrecía un equipamiento completo para su época. Aunque no podemos compararlo con los estándares actuales, contaba con todo lo necesario para garantizar el confort y la seguridad. La dirección con asistencia eléctrica, los controles de estabilidad y tracción, y un sistema de infoentretenimiento funcional eran parte del paquete. Sin embargo, su mayor innovación tecnológica no era una pantalla, sino la brillante idea de un espacio de almacenamiento secreto tras el panel de la radio, un detalle que enamora por su simplicidad y utilidad.

Competencia

El Chevrolet Orlando se enfrentó a una competencia feroz en el corazón del mercado de monovolúmenes compactos. Tuvo que medirse con gigantes establecidos como el Ford Grand C-MAX, el Renault Grand Scénic, el Citroën Grand C4 Picasso y el Volkswagen Touran. Frente a ellos, el Orlando jugó sus mejores cartas: un diseño diferenciador, una configuración de siete plazas de serie y una relación entre precio y equipamiento muy atractiva que lo convirtieron en una alternativa muy a tener en cuenta.

Conclusión

El Chevrolet Orlando LTZ 1.8 es más que un simple vehículo; es un refugio familiar con alma. Es la elección perfecta para quienes valoran el espacio, la comodidad y un diseño con carácter por encima de las prestaciones puras. Representa una forma honesta y práctica de entender el automóvil familiar, un compañero leal y fiable con el que construir recuerdos inolvidables en cada kilómetro. Un coche que, sin duda, dejó una huella de autenticidad y espíritu americano en las carreteras europeas.