Chevrolet Orlando 2.0 VCDi 163 CV LTZ Aut. (2013-2016)

2011
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Chevrolet Orlando - Vista 1
Chevrolet Orlando - Vista 2
Chevrolet Orlando - Vista 3
Chevrolet Orlando - Vista 4

Especificaciones y análisis del Chevrolet Orlando

Potencia

163CV

Par

360Nm

Consumo

7l/100

Emisiones

184g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

195km/h

Peso

1659kg

Precio

24,715

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

7 / 5 puertas

Maletero

458 L

Depósito

64 L

Potencia

120 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima163 CV / 120 kW
Par máximo360 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero458 L

Análisis detallado del Chevrolet Orlando 2.0 VCDi 163 CV LTZ Aut. (2013-2016)

Descripción general

El Chevrolet Orlando irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco, un monovolumen de 7 plazas que se negaba a ser aburrido. Con un corazón americano y una clara vocación familiar, este vehículo prometía espacio, versatilidad y un estilo robusto, casi de SUV, que lo distinguía de sus competidores europeos. Era la apuesta de Chevrolet por conquistar a las familias que buscaban algo más que simple funcionalidad.

Experiencia de conducción

Al volante, el Orlando se siente sorprendentemente ágil para su tamaño. El motor diésel de 163 CV empuja con una fuerza contundente desde bajas revoluciones, gracias a su generoso par de 360 Nm, haciendo que los adelantamientos y las incorporaciones sean un mero trámite. La caja de cambios automática de 6 velocidades, aunque no es la más rápida, ofrece una suavidad exquisita, ideal para largos viajes en familia. Su suspensión filtra bien las irregularidades, priorizando el confort, pero mantiene una compostura que inspira confianza en carreteras con curvas, transmitiendo una sensación de solidez y seguridad.

Diseño y estética

Su diseño es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y emocionales. Huye de las formas redondeadas y suaves de sus rivales para abrazar líneas rectas, un capó alto y pasos de rueda marcados que le confieren una presencia imponente. Por dentro, el espacio es el protagonista. Las siete plazas son reales y utilizables, con una segunda y tercera fila dispuestas a modo de teatro para mejorar la visibilidad. El salpicadero, con su consola central envolvente y la ingeniosa guantera oculta tras el sistema de audio, es original y práctico, creando una atmósfera acogedora y diferente.

Tecnología y características

Para su época, el acabado LTZ venía generosamente equipado. Aunque hoy su sistema de infoentretenimiento pueda parecer sencillo, en su momento cumplía con creces, ofreciendo conectividad y un manejo intuitivo. Elementos como el climatizador automático, los sensores de aparcamiento, el control de crucero y los múltiples airbags demostraban el compromiso de la marca con el confort y la seguridad de todos los ocupantes, haciendo de cada viaje una experiencia más placentera y tranquila.

Competencia

El Chevrolet Orlando se enfrentó a gigantes consolidados en el segmento de los monovolúmenes compactos de siete plazas. Modelos como el Ford Grand C-MAX, el Renault Grand Scénic o el Citroën Grand C4 Picasso eran los reyes del mercado. Sin embargo, el Orlando jugaba sus cartas con un diseño diferenciador, una relación equipamiento-precio muy competitiva y una sensación de robustez que lo acercaba conceptualmente a un todocamino, atrayendo a quienes buscaban salirse de la norma.

Conclusión

El Chevrolet Orlando fue un coche honesto, valiente y con una personalidad arrolladora. Ofrecía una solución de movilidad familiar completa, envuelta en un paquete atractivo y a un precio razonable. Quizás no era el más refinado ni el más avanzado, pero conquistaba por su practicidad, su potente motor y esa estética inconfundible que lo hacía especial. Un vehículo que dejó una huella de carácter y funcionalidad en un segmento muy competido.