Especificaciones y análisis del Chevrolet Orlando
Potencia
163CV
Par
360Nm
Consumo
7l/100
Emisiones
186g/km
0-100 km/h
11s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1659kg
Precio
22,320€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
7 / 5 puertas
458 L
64 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chevrolet Orlando LTZ 2.0 VCDi 163 CV Aut. (2012-2013)
Descripción general
El Chevrolet Orlando LTZ de 2012 es la audaz respuesta americana al monovolumen familiar europeo. Un vehículo que rompe moldes, fusionando la versatilidad de sus siete plazas con una estética robusta y casi de SUV, todo ello impulsado por un potente corazón diésel de 163 caballos y la comodidad de un cambio automático.
Experiencia de conducción
Al volante, el Orlando transmite una sensación de poderío y aplomo. Su motor diésel de 2.0 litros empuja con contundencia desde bajas vueltas gracias a sus 360 Nm de par, moviendo sus más de 1600 kg con una soltura sorprendente. No es un deportivo, pero su aceleración es más que suficiente para viajar con agilidad. La suspensión prioriza el confort, absorbiendo las irregularidades del asfalto con eficacia, convirtiéndolo en un compañero ideal para largos trayectos en familia, donde la suavidad de su cambio automático se convierte en un verdadero lujo.
Diseño y estética
Su diseño es inconfundible y emana carácter. Huye de las líneas suaves de sus rivales para ofrecer una imagen musculosa y cuadrada, con un frontal imponente y una silueta que coquetea con el mundo de los todocaminos. Por dentro, la practicidad es la reina, con siete plazas bien distribuidas y soluciones ingeniosas. Aunque los materiales y la disposición de los mandos reflejan su época, el espacio y la sensación de amplitud son sus grandes bazas.
Tecnología y características
Para su tiempo, el acabado LTZ venía bien equipado. Más allá de lo esperado en confort, sorprendía con detalles como el compartimento secreto tras el panel del sistema de audio, un toque de ingenio muy práctico. El motor, con inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable, representaba una tecnología diésel moderna. La dirección con asistencia eléctrica y su cambio automático de seis velocidades completaban un conjunto tecnológico enfocado en la comodidad y la facilidad de uso.
Competencia
En un mercado dominado por nombres como el Ford S-MAX, el Renault Grand Scénic o el Volkswagen Touran, el Chevrolet Orlando se posicionó como una alternativa diferente y con personalidad. Jugaba la carta de un diseño más atrevido y una relación equipamiento-precio muy competitiva para plantar cara a los consolidados monovolúmenes europeos.
Conclusión
El Chevrolet Orlando es mucho más que un simple monovolumen; es una declaración de intenciones. Un vehículo familiar espacioso, potente y sumamente cómodo para viajar, envuelto en un diseño que no deja indiferente. Aunque su consumo puede ser algo elevado y la marca ya no opere en Europa, sigue siendo una opción fantástica para quien busque practicidad, un motor solvente y un toque de exclusividad americana en el garaje.




