Especificaciones y análisis del Chevrolet Orlando
Potencia
131CV
Par
315Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
157g/km
0-100 km/h
10.5s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1655kg
Precio
20,880€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
7 / 5 puertas
458 L
64 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chevrolet Orlando 2.0 VCDi 130 CV LT+ (2013-2016)
Descripción general
El Chevrolet Orlando irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco, un monovolumen familiar que se negaba a ser aburrido. Con su alma americana y un diseño pensado para conquistar Europa, este vehículo prometía espacio, versatilidad y un carácter único para las aventuras del día a día. No era solo un coche para llevar a los niños al colegio, era una declaración de intenciones para familias que valoran tanto la funcionalidad como el estilo.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor diésel 2.0 VCDi de 131 CV se siente como un corazón robusto y lleno de par. Gracias a sus 315 Nm disponibles desde bajas vueltas, el Orlando empuja con una solvencia que inspira confianza en adelantamientos y viajes largos. No busca la deportividad, sino ofrecer una marcha aplomada y confortable, una sensación de refugio sobre ruedas donde cada kilómetro se disfruta con serenidad. La caja manual de seis velocidades permite extraer lo mejor del motor, convirtiendo la conducción en una experiencia placentera y controlada.
Diseño y estética
Su estética es inconfundible. El Orlando rompe moldes con un diseño a medio camino entre un monovolumen y un SUV, con líneas musculosas, pasos de rueda marcados y un frontal imponente que le otorgan una presencia poderosa. Por dentro, sorprende con un salpicadero de doble cabina inspirado en el Corvette y soluciones ingeniosas como el compartimento oculto tras el equipo de sonido. Es un diseño que habla de robustez y aventura, diferenciándose claramente de sus rivales más convencionales.
Tecnología y características
Aunque concebido en una era anterior a las pantallas gigantes, el Orlando integraba una tecnología funcional y bien pensada para su tiempo. Su motor diésel con inyección por conducto común y turbo de geometría variable era una muestra de eficiencia y rendimiento. A bordo, contaba con elementos como la dirección con asistencia eléctrica y un sistema de infoentretenimiento que, si bien sencillo, cumplía su función a la perfección, demostrando que la buena tecnología es la que te hace la vida más fácil sin complicaciones.
Competencia
En un segmento muy competido, el Chevrolet Orlando se enfrentó a gigantes como el Ford Grand C-MAX, el Renault Grand Scénic o el Opel Zafira Tourer. Mientras sus rivales apostaban por diseños más fluidos o una modularidad extrema, el Orlando jugaba la carta del diseño robusto, un espacio interior generoso con siete plazas reales y una relación entre precio y equipamiento muy atractiva. Era la alternativa con sabor americano para quien buscaba algo diferente en el mar de monovolúmenes europeos.
Conclusión
El Chevrolet Orlando es más que un simple vehículo familiar; es un compañero de viaje leal y con una personalidad arrolladora. Su combinación de un diseño audaz, un interior espacioso y un motor diésel fiable y solvente lo convirtieron en una opción inteligente y emocional. Aunque la marca ya no opere en Europa, el Orlando sigue siendo un coche que deja huella, un recuerdo de que la practicidad no tiene por qué estar reñida con el carácter y la emoción de conducir.




