Especificaciones y análisis del Chevrolet Orlando
Potencia
131CV
Par
315Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
159g/km
0-100 km/h
10.3s
Vel. Máx.
197km/h
Peso
1655kg
Precio
18,485€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
7 / 5 puertas
458 L
64 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chevrolet Orlando LT+ 2.0 VCDi 131 CV (2012-2013)
Descripción general
El Chevrolet Orlando irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco americano en el segmento de los monovolúmenes. No era solo un vehículo familiar, era una declaración de intenciones: un coche espacioso, con siete plazas reales y un carácter robusto, diseñado para las aventuras del día a día y los largos viajes en familia, todo ello envuelto en un paquete con una excelente relación entre espacio y precio.
Experiencia de conducción
Al volante, el Orlando se siente como un compañero de viaje leal y solvente. Su motor diésel de 2.0 litros y 131 caballos, con un generoso par de 315 Nm, empuja con decisión desde bajas vueltas, haciendo que los adelantamientos y las incorporaciones sean maniobras seguras y sin estrés. La caja de cambios manual de seis velocidades permite extraer lo mejor del propulsor, mientras que la suspensión, orientada al confort, absorbe las irregularidades del asfalto con eficacia, transmitiendo una sensación de aplomo y seguridad que se agradece enormemente en trayectos largos con la familia a bordo.
Diseño y estética
Visualmente, el Orlando se desmarca de sus competidores con una estética poderosa y casi de SUV. Sus líneas cuadradas, el frontal imponente y los pasos de rueda marcados le otorgan una personalidad única que evoca robustez. Por dentro, el pragmatismo es el rey. El espacio es abundante y la modularidad de sus siete asientos es fantástica. Detalles como el ingenioso compartimento oculto tras el equipo de sonido demuestran un diseño pensado para hacer la vida a bordo más fácil y ordenada.
Tecnología y características
Para su época, el Orlando ofrecía una dotación tecnológica correcta y funcional. Contaba con elementos de seguridad esenciales como el control de estabilidad y múltiples airbags, y su dirección con asistencia eléctrica facilitaba las maniobras en ciudad. El sistema de infoentretenimiento cumplía su función sin alardes, centrándose en lo importante. Bajo el capó, su motor diésel con inyección por conducto común y turbo de geometría variable representaba una solución moderna y eficiente para conseguir un buen equilibrio entre prestaciones y consumo.
Competencia
En un mercado muy competido, el Chevrolet Orlando se enfrentó a gigantes europeos como el Ford Grand C-MAX, el Renault Grand Scénic o el Citroën Grand C4 Picasso. Mientras sus rivales apostaban por diseños más fluidos y soluciones tecnológicas más vanguardistas, el Orlando jugaba sus cartas con un diseño más contundente, una habitabilidad sobresaliente y un precio muy atractivo que lo convertían en una opción muy racional y tentadora para muchas familias.
Conclusión
El Chevrolet Orlando es mucho más que un simple monovolumen; es un refugio sobre ruedas para la familia. Un vehículo honesto, práctico y fiable que cumple con creces su promesa de espacio, versatilidad y confort. Quizás no sea el más refinado ni el más tecnológico, pero su carácter fuerte, su enorme capacidad interior y su conducción agradable lo convierten en una elección inteligente y entrañable para quienes valoran la sustancia por encima de las apariencias.




