Especificaciones y análisis del Chrysler 300C
Potencia
249CV
Par
340Nm
Consumo
11.1l/100
Emisiones
264g/km
0-100 km/h
9.2s
Vel. Máx.
219km/h
Peso
1821kg
Precio
42,750€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
RWD
5 / 4 puertas
504 L
68 L
183 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chrysler 300C 3.5 V6 · 249 CV (2004-2008)
Descripción general
El Chrysler 300C irrumpió en el mercado europeo como una audaz declaración de intenciones. Es una berlina americana de gran formato que llegó para desafiar el orden establecido por las marcas alemanas, ofreciendo una estética imponente, casi de gánster, y la promesa de un confort y una presencia inigualables. Con su motor V6, este coche no es solo un medio de transporte, es una experiencia que evoca poder y la nostalgia de los grandes cruceros americanos.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del 300C es sumergirse en un mundo de confort y potencia sosegada. El motor V6 de 3.5 litros y 249 CV empuja con una suavidad deliciosa, ideal para largos viajes por autopista donde el coche se siente invencible. No es un deportivo, como indica su aceleración, pero su carácter reside en la entrega de par constante y en una suspensión que filtra las imperfecciones del asfalto con una maestría soberbia. La tracción trasera y el cambio automático de 4 marchas, aunque algo anticuado, contribuyen a una sensación de conducción clásica y relajada, haciéndote sentir el dueño de la carretera.
Diseño y estética
Su diseño es, sin duda, su rasgo más emocional y definitorio. Es una escultura rodante que no pide permiso. La parrilla frontal masiva, la línea de cintura alta con ventanillas reducidas y sus formas musculosas y angulosas crean una silueta que intimida y enamora a partes iguales. Es una reinterpretación moderna de los sedanes clásicos americanos con un toque de elegancia británica. Un coche que, con sus casi 5 metros de largo, gira cabezas y genera opiniones, pero jamás pasa desapercibido.
Tecnología y características
A nivel tecnológico, el Chrysler 300C cumplía en su época, pero sin alardes frente a sus competidores europeos. Su enfoque estaba en el confort, con elementos como un buen equipo de sonido y asientos cómodos. Sin embargo, la caja de cambios automática de solo cuatro velocidades se sentía un paso por detrás, y algunos plásticos del interior no estaban a la altura de la opulencia que su exterior prometía. La tecnología es funcional y suficiente para disfrutar del viaje, pero no es su principal argumento de venta.
Competencia
El 300C se enfrentó a gigantes como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 y el Audi A6. Mientras los alemanes ofrecían mayor refinamiento interior, tecnología de vanguardia y un comportamiento dinámico más afilado, el Chrysler contraatacaba con un arma infalible: una personalidad arrolladora y un precio significativamente más bajo. Era la elección para quien buscaba diferenciarse, valorando la estética imponente y el carácter por encima de la perfección técnica alemana.
Conclusión
El Chrysler 300C 3.5 V6 es un coche para el corazón. No es el más rápido, ni el más eficiente, ni el más avanzado, pero posee algo que escasea en el mundo del motor: un alma inconfundible. Es una berlina espaciosa, comodísima y con un estilo que te hace sentir especial en cada trayecto. Una compra pasional para quien desea conducir una máquina diferente, un auténtico icono americano que conquistó las carreteras europeas con su pura presencia.




