Chrysler 300C 5.7 Hemi V8 · 340 CV (2008)

2004
Gasolina
RWD
Automático 5v
Chrysler 300C - Vista 1
Chrysler 300C - Vista 2
Chrysler 300C - Vista 3
Chrysler 300C - Vista 4

Especificaciones y análisis del Chrysler 300C

Potencia

340CV

Par

525Nm

Consumo

12.1l/100

Emisiones

287g/km

0-100 km/h

6.4s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1915kg

Precio

55,364

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

504 L

Depósito

71 L

Potencia

250 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima340 CV / 250 kW
Par máximo525 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito71 L
Maletero504 L

Análisis detallado del Chrysler 300C 5.7 Hemi V8 · 340 CV (2008)

Descripción general

El Chrysler 300C con el motor Hemi V8 no es simplemente una berlina, es una declaración de intenciones rodante. Representa el regreso del músculo americano en un traje elegante y audaz, una máquina que evoca una era de poder y presencia, transportándote a un lugar donde cada viaje se siente como un evento especial. Es un coche que se compra con el corazón, un refugio para quienes buscan emociones puras en un mundo de eficiencia silenciosa.

Experiencia de conducción

Poner en marcha el V8 de 5.7 litros es despertar a una bestia de 340 caballos. El ronroneo inicial se convierte en un rugido adictivo al pisar el acelerador, empujándote contra el asiento con una fuerza que parece inagotable. Acelera de 0 a 100 km/h en 6.4 segundos, pero más allá de las cifras, es la sensación de par masivo y constante lo que enamora. No es un deportivo ágil, su peso de casi dos toneladas invita a un crucero majestuoso por carretera, donde devora kilómetros con una comodidad imperial. La tracción trasera y el cambio automático de convertidor de par completan una experiencia de conducción clásica, potente y profundamente satisfactoria.

Diseño y estética

Su diseño es inolvidable y polarizante. Con casi cinco metros de largo, una parrilla frontal imponente y una línea de cintura alta con ventanillas pequeñas, proyecta una imagen de poder y lujo que recuerda a coches mucho más caros. Es una escultura sobre ruedas que no pasa desapercibida, una mezcla perfecta entre la opulencia de un gánster de cine y la elegancia de una berlina de representación. Por dentro, el espacio es generoso y los asientos son auténticos butacones, aunque algunos plásticos no están a la altura de su espectacular exterior.

Tecnología y características

Bajo su piel de muscle car se esconde una tecnología sorprendente para su época. El sistema MDS (Multi-Displacement System) es la joya de la corona, capaz de desconectar cuatro de los ocho cilindros cuando no se necesita toda la potencia, logrando una eficiencia inesperada en un motor de esta cilindrada. Su chasis, con suspensiones de paralelogramo deformable herencia de la era Daimler-Chrysler, le otorga un aplomo y una calidad de rodadura excepcionales para su tamaño y peso, combinando confort de marcha con un control seguro.

Competencia

El Chrysler 300C jugaba en su propia liga. Mientras que las berlinas alemanas como el BMW Serie 5 o el Mercedes-Benz Clase E ofrecían perfección técnica y discreción, el 300C contraatacaba con carácter, un diseño arrollador y el alma de un V8 americano a un precio más terrenal. Era la alternativa pasional, la elección para quien valoraba el carisma y el sonido de un gran motor por encima de la última innovación tecnológica o la sobriedad germánica.

Conclusión

El Chrysler 300C 5.7 Hemi es una oda al exceso, un coche que celebra la fuerza bruta y el estilo sin complejos. Es imperfecto, sediento y desafiante a las modas, y precisamente ahí reside su encanto. Conducirlo es una experiencia visceral que te conecta con la esencia más pura del automovilismo. No es solo un medio de transporte, es una máquina de crear recuerdos y sonrisas, un futuro clásico que ya hoy se siente legendario.