Especificaciones y análisis del Chrysler 300C
Potencia
431CV
Par
569Nm
Consumo
14l/100
Emisiones
330g/km
0-100 km/h
5s
Vel. Máx.
270km/h
Peso
1963kg
Precio
62,975€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
RWD
5 / 4 puertas
504 L
72 L
317 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chrysler 300C 6.1 SRT8 · 431 CV (2008)
Descripción general
El Chrysler 300C 6.1 SRT8 es la encarnación del músculo americano en un traje de berlina de lujo. Una bestia con un corazón de 6.1 litros que ruge con una furia incontenible, un coche que no pide permiso y que deja una huella imborrable en el asfalto y en la memoria de quien lo conduce.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es desatar un torbellino de emociones. El empuje del V8 HEMI de 431 CV es brutal, catapultándote hacia adelante con una banda sonora grave y adictiva. No es el más ágil en curvas, su peso se hace notar, pero en línea recta es un misil que devora el horizonte, una experiencia visceral y pura que te conecta directamente con la máquina.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. Con una línea de cintura alta, una parrilla imponente y unas enormes llantas de 20 pulgadas, su presencia es intimidante y magnética. Es una mezcla perfecta entre la elegancia de una berlina de representación y la actitud desafiante de un 'muscle car', un coche que no se parece a ningún otro y que gira cabezas a su paso.
Tecnología y características
La tecnología aquí está al servicio de la potencia. Más allá de los elementos de confort de la época, su verdadera joya tecnológica es el motor HEMI. No busques pantallas sofisticadas ni asistencias complejas; su encanto reside en la ingeniería mecánica pura, en un chasis puesto a punto para domar a la bestia y en un cambio automático robusto pensado para soportar el torrente de par motor.
Competencia
En su época, se enfrentó sin complejos a las todopoderosas berlinas alemanas como el BMW M5 o el Mercedes-Benz E 63 AMG. Mientras sus rivales ofrecían más refinamiento y tecnología, el 300C SRT8 contraatacaba con un carácter más salvaje, un precio más accesible y una personalidad única que lo convertía en una alternativa exótica y emocionante.
Conclusión
El Chrysler 300C SRT8 no es una elección racional, es una decisión del corazón. Es un coche para quienes valoran la fuerza bruta, el sonido de un V8 atmosférico y una estética que rompe moldes. Una berlina inolvidable que representa una era dorada del automovilismo, un futuro clásico que ofrece sensaciones que los coches modernos ya no pueden replicar.




