Especificaciones y análisis del Chrysler 300C
Potencia
218CV
Par
510Nm
Consumo
8.1l/100
Emisiones
215g/km
0-100 km/h
7.6s
Vel. Máx.
230km/h
Peso
1928kg
Precio
40,800€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
RWD
5 / 4 puertas
504 L
71 L
160 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chrysler 300C 3.0 V6 CRD · 218 CV (2005-2008)
Descripción general
El Chrysler 300C 3.0 V6 CRD, lanzado en 2004, es una berlina que desafía las convenciones. Con su imponente presencia y un motor diésel de 218 CV, este coche americano con corazón europeo se posiciona como una alternativa audaz en el segmento de las berlinas de lujo. Su diseño distintivo y su enfoque en el confort lo convierten en una propuesta interesante para quienes buscan algo diferente.
Experiencia de conducción
Al volante del 300C, la sensación es de solidez y aplomo. El motor V6 diésel de 218 CV entrega una potencia contundente y un par motor de 510 Nm desde bajas revoluciones, lo que se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en 7.6 segundos y una velocidad máxima de 230 km/h. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es la más moderna, cumple su función con suavidad. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, junto con los frenos de disco ventilados de 345 mm delante y 320 mm detrás, proporcionan un buen equilibrio entre confort y seguridad. La dirección de cremallera ofrece una respuesta adecuada, aunque no es la más comunicativa. En general, el 300C invita a una conducción relajada y placentera, ideal para largos viajes, donde su consumo combinado de 8.1 l/100km resulta bastante razonable para su tamaño y potencia.
Diseño y estética
El diseño del Chrysler 300C es, sin duda, su rasgo más distintivo y polarizador. Con sus líneas angulosas, su parrilla prominente y su baja línea de techo, evoca una estética 'gangster' que lo diferencia de cualquier otro coche en la carretera. Sus dimensiones imponentes, con casi 5 metros de largo y 1.88 metros de ancho, le confieren una presencia innegable. Las llantas de 18 pulgadas con neumáticos 225/60 R18 W complementan su imagen robusta. En el interior, el espacio es generoso, especialmente en las plazas traseras, y el maletero de 504 litros ofrece una buena capacidad de carga. Aunque algunos puedan encontrarlo excesivo, su diseño es una declaración de intenciones que no deja indiferente a nadie.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Chrysler 300C de 2004, si bien no incorpora las últimas innovaciones de la época, ofrece un conjunto de elementos funcionales y bien integrados. El motor 3.0 V6 CRD, de origen Mercedes-Benz, es un propulsor robusto y eficiente, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es la más avanzada, proporciona cambios suaves y fiables. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco en las cuatro ruedas, siendo ventilados los delanteros, y una suspensión bien calibrada para ofrecer estabilidad. Los materiales del motor, como el bloque y la culata de aluminio, demuestran un enfoque en la durabilidad y la eficiencia. Su etiqueta DGT 'B' refleja su nivel de emisiones para la época.
Competencia
En su momento, el Chrysler 300C 3.0 V6 CRD se enfrentaba a berlinas de lujo europeas como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 o el Audi A6. Sin embargo, su propuesta era diferente. Mientras que sus rivales alemanes apostaban por la sofisticación y la tecnología de vanguardia, el 300C ofrecía una estética más audaz y un enfoque en el confort y la presencia, a un precio más competitivo de 40.800 euros. También podría considerarse un rival de modelos como el Cadillac CTS, aunque este último tenía un enfoque más deportivo. Su singularidad lo hacía destacar en un segmento muy competido.
Conclusión
El Chrysler 300C 3.0 V6 CRD es un coche con carácter, una berlina que no busca la discreción sino la distinción. Su diseño imponente, su motor diésel potente y su confort de marcha lo convierten en una opción atractiva para aquellos que valoran la personalidad y la presencia en un automóvil. Si bien no es el más ágil ni el más tecnológico de su segmento, su relación calidad-precio y su singularidad lo hacen memorable. Es un coche para disfrutar de la carretera con estilo y sin prisas, una pieza de la historia automotriz que sigue capturando miradas.




