Especificaciones y análisis del Chrysler Grand Voyager
Potencia
178CV
Par
307Nm
Consumo
13.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.3s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1985kg
Precio
42,456€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
AWD
7 / - puertas
670 L
75 L
131 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chrysler Grand Voyager LX 3.8 AWD · 178 CV (2000-2001)
Descripción general
El Chrysler Grand Voyager no es solo un monovolumen, es el icono que definió una categoría. Nacido para conquistar las carreteras americanas, este vehículo es una oda al espacio, al confort y a los viajes en familia. Subirse a él es como abrir un álbum de recuerdos, una promesa de aventuras sin fin donde lo único que importa es el destino y la compañía.
Experiencia de conducción
Conducir el Grand Voyager es una experiencia de pura suavidad y tranquilidad. El motor V6 de 3.8 litros empuja con una fuerza serena y constante, acoplado a un cambio automático que prioriza el confort por encima de todo. Se siente grande y pesado, un auténtico crucero de asfalto que te aísla del mundo exterior. La tracción total AWD aporta un plus de confianza incalculable en condiciones difíciles, aunque su sed de gasolina y su agilidad limitada te recuerdan constantemente que su hábitat natural son las largas rectas.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones: la función por encima de la forma. Sus líneas cuadradas y su imponente tamaño no buscan enamorar a primera vista, sino convencer con una practicidad abrumadora. Las puertas correderas son una bendición para las familias y el interior es una caverna de espacio y versatilidad. Es un vehículo pensado desde dentro hacia fuera, donde cada centímetro está diseñado para hacer la vida a bordo más fácil y cómoda.
Tecnología y características
A finales de los 90, su tecnología representaba el confort americano. El robusto motor V6 y la tracción integral eran sus grandes bazas técnicas, ofreciendo una fiabilidad mecánica notable. Sin embargo, hoy se siente como una cápsula del tiempo. Carece de las ayudas a la conducción y los sistemas de infoentretenimiento modernos, centrándose en lo esencial: un climatizador eficaz, control de crucero y la simple alegría de un viaje sin complicaciones digitales.
Competencia
En su época dorada, el Grand Voyager se enfrentó a duros competidores que intentaban replicar su éxito. Su principal némesis en Europa fue sin duda el Renault Espace, que ofrecía un enfoque diferente del espacio interior. Al otro lado del Atlántico, luchaba contra compatriotas como el Ford Windstar y el Chevrolet Venture, mientras que desde Japón, modelos como el Toyota Previa también buscaban su trozo del pastel familiar.
Conclusión
El Chrysler Grand Voyager LX 3.8 AWD es más que un coche; es un símbolo de una era. Representa el sueño americano del viaje por carretera, con espacio de sobra para la familia, el equipaje y los sueños. Su inmenso confort y la seguridad de su tracción total son sus grandes legados, aunque su consumo y su tecnología nos recuerden el paso del tiempo. Es una máquina nostálgica, perfecta para quien valora el espacio y la comodidad por encima de todo.




