Especificaciones y análisis del Chrysler Grand Voyager
Potencia
178CV
Par
307Nm
Consumo
13.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.3s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1985kg
Precio
36,638€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
AWD
7 / - puertas
670 L
75 L
131 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chrysler Grand Voyager LE 3.8 AWD · 178 CV (2000-2001)
Descripción general
El Chrysler Grand Voyager LE 3.8 AWD no es solo un monovolumen, es el icono que definió una era para las familias viajeras. Representa el sueño americano sobre ruedas: un espacio sin límites, una comodidad soberana y la promesa de aventuras en carretera sin importar el destino. Este vehículo fue concebido para ser más que un medio de transporte; fue diseñado para ser un segundo hogar.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Grand Voyager es como tomar el timón de un yate de lujo. La sensación no es de velocidad, sino de un poderío tranquilo y sereno. El motor V6 de 3.8 litros empuja con suavidad y contundencia, mientras la suspensión absorbe las imperfecciones del asfalto, meciendo a los ocupantes en un viaje placentero. La tracción total AWD aporta una confianza inquebrantable, haciendo que te sientas seguro y protegido ante cualquier clima, aunque su peso y dimensiones invitan a una conducción relajada y anticipada.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones: la función por encima de la forma, pero con un innegable carisma americano. Sus líneas, aunque cuadradas, transmiten robustez y una presencia imponente. Las enormes superficies acristaladas inundan de luz un interior cavernoso, y sus icónicas puertas correderas se convirtieron en la solución mágica para el acceso en aparcamientos estrechos. No busca enamorar con curvas, sino convencer con una practicidad y una amplitud que te conquistan desde el primer momento.
Tecnología y características
Para su época, el Grand Voyager ofrecía una tecnología centrada en el confort y la seguridad. El cambio automático de 4 velocidades, aunque hoy parezca sencillo, garantizaba una conducción sin estrés. Su sistema de tracción total era un elemento diferenciador que aportaba un plus de seguridad activa poco común en el segmento. Elementos como el control de crucero y un sistema de climatización eficaz hacían de los largos viajes una experiencia sumamente agradable, demostrando que la tecnología estaba al servicio de la familia.
Competencia
En un mercado que él mismo ayudó a crear, el Grand Voyager se enfrentó a duros competidores europeos como el Renault Espace, que jugaba la carta del diseño vanguardista, o el trío formado por el Ford Galaxy, SEAT Alhambra y Volkswagen Sharan, que ofrecían una dinámica de conducción más europea. Sin embargo, ninguno podía igualar su imponente tamaño, su carácter genuinamente americano y la sensación de viajar en primera clase que transmitía.
Conclusión
El Chrysler Grand Voyager LE 3.8 AWD es más que un coche; es un capítulo en la historia del automóvil familiar. Un vehículo que priorizó el espacio, el confort y la seguridad por encima de todo. Su elevado consumo es el peaje a pagar por disfrutar de un motor robusto y un habitáculo palaciego. Hoy, sigue siendo un recordatorio de una forma de viajar sin prisas, donde el trayecto era tan importante como el destino.




