Especificaciones y análisis del Chrysler Stratus
Potencia
133CV
Par
177Nm
Consumo
9.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1350kg
Precio
21,200€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 4 puertas
445 L
60 L
98 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chrysler Stratus LE 2.0 Aut. · 133 CV (1994-2002)
Descripción general
El Chrysler Stratus irrumpió en el asfalto europeo como un susurro de la carretera americana. No era solo un coche, era una declaración de intenciones, una berlina que prometía un viaje suave y espacioso, envuelto en un diseño que rompía moldes y te transportaba a un mundo de confort y tranquilidad.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Stratus es una experiencia de pura serenidad. Su motor de 2.0 litros y 133 caballos, acoplado a una transmisión automática de cuatro velocidades, no busca récords de velocidad, sino deslizarse por el paisaje. La suspensión, con un sofisticado esquema de paralelogramo deformable en ambos ejes, absorbe las imperfecciones con una delicadeza que te hace sentir flotando, convirtiendo cada trayecto en un placentero crucero.
Diseño y estética
El diseño 'cab-forward' fue la firma de Chrysler, y en el Stratus alcanza su máxima expresión. Con una cabina adelantada y un parabrisas inclinado, se creaba una sensación de amplitud interior sobrecogedora. Sus líneas fluidas y redondeadas le conferían una elegancia musculosa y una presencia inconfundible, un coche que se distinguía del resto con orgullo y personalidad.
Tecnología y características
En su época, el Stratus ofrecía una tecnología centrada en el confort y la fiabilidad mecánica. Más allá de su suave cambio automático, el verdadero corazón tecnológico residía en su chasis. La ingeniería de su suspensión y la robustez de su motor de cuatro válvulas por cilindro eran la base de una experiencia de conducción relajada y predecible, priorizando el bienestar de los ocupantes por encima de todo.
Competencia
En un mercado dominado por berlinas europeas como el Ford Mondeo, el Opel Vectra o el Volkswagen Passat, el Stratus jugaba en una liga diferente. Su propuesta no era la deportividad o la eficiencia germana, sino el confort, el espacio y un innegable carisma americano que lo convertían en una alternativa exótica y atractiva para quien buscaba algo más que un simple medio de transporte.
Conclusión
El Chrysler Stratus es un coche para el corazón, un recuerdo rodante de una época en la que el confort era el máximo lujo. No es el más rápido ni el más avanzado, pero su encanto reside en su honestidad: ofrecer un oasis de paz y espacio en la carretera. Es una elección para nostálgicos y para aquellos que entienden que el verdadero placer de conducir, a veces, es simplemente dejarse llevar.




