Especificaciones y análisis del Chrysler Voyager
Potencia
152CV
Par
226Nm
Consumo
10.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
15.8s
Vel. Máx.
183km/h
Peso
1855kg
Precio
31,737€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
7 / 5 puertas
530 L
75 L
112 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chrysler Grand Voyager SE 2.4 · 152 CV (2001-2004)
Descripción general
El Chrysler Grand Voyager SE 2.4 de 2001 es un monovolumen que marcó una época, ofreciendo un espacio y una versatilidad inigualables para las familias de principios de siglo. Con su motor de gasolina de 152 CV, prometía viajes cómodos y funcionales, aunque sin grandes alardes de deportividad. Su diseño, aunque ya clásico, sigue evocando la idea de un vehículo pensado para la vida familiar y los largos trayectos.
Experiencia de conducción
Al volante del Grand Voyager, la sensación predominante es de amplitud y confort. La suspensión, orientada a la comodidad, filtra bien las irregularidades del terreno, aunque a cambio, la agilidad en curvas no es su punto fuerte. El motor de 2.4 litros y 152 CV cumple su función, moviendo con solvencia el conjunto, pero sin ofrecer aceleraciones fulgurantes (15.8 segundos de 0 a 100 km/h). El consumo combinado de 10.1 l/100km es razonable para su tamaño y peso, pero puede ser elevado en entornos urbanos. La dirección, aunque no es la más precisa, facilita las maniobras en ciudad gracias a un buen diámetro de giro de 12 metros. Es un coche para disfrutar de la carretera sin prisas, con la familia a bordo y el equipaje bien guardado.
Diseño y estética
El diseño del Chrysler Grand Voyager de 2001 es un reflejo de su propósito: maximizar el espacio interior y la funcionalidad. Sus líneas son robustas y cuadradas, con una silueta inconfundible de monovolumen. Las grandes superficies acristaladas no solo aportan luminosidad al habitáculo, sino que también mejoran la visibilidad. Aunque no es un coche que busque la sofisticación estética, su presencia es imponente y transmite una sensación de solidez. Las puertas correderas traseras son un elemento clave que facilita el acceso y la salida, especialmente en espacios reducidos, un detalle muy valorado por las familias.
Tecnología y características
En el año 2001, el Grand Voyager SE 2.4 ofrecía una tecnología enfocada en la comodidad y la seguridad básica. Su motor de gasolina de 2.4 litros con inyección indirecta y 16 válvulas por cilindro era una mecánica probada y fiable. La transmisión manual de 5 velocidades, combinada con la tracción delantera, proporcionaba una conducción sencilla. En cuanto a la suspensión, contaba con un esquema McPherson delante y un eje rígido detrás, con barras estabilizadoras en ambos ejes para mejorar la estabilidad. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros aseguraban una frenada adecuada para un vehículo de su categoría. Aunque no incorporaba las últimas innovaciones tecnológicas de hoy en día, su equipamiento era funcional y cumplía con las expectativas de la época.
Competencia
En su segmento, el Chrysler Grand Voyager SE 2.4 competía con otros monovolúmenes de gran tamaño como el Renault Espace, el Volkswagen Sharan/Ford Galaxy/SEAT Alhambra y el Honda Odyssey. Frente a ellos, el Grand Voyager destacaba por su amplitud interior y su enfoque en el confort de marcha, aunque quizás no ofrecía la misma agilidad o la variedad de motorizaciones diésel que algunos de sus rivales europeos. Su precio de 31.737 € lo posicionaba como una opción competitiva dentro de su categoría, ofreciendo una excelente relación entre espacio y coste.
Conclusión
El Chrysler Grand Voyager SE 2.4 de 2001 es un vehículo que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un referente en cuanto a espacio y funcionalidad familiar. Es un coche honesto, diseñado para transportar a varias personas y su equipaje con comodidad. Su motor de gasolina, aunque no es un prodigio de prestaciones, cumple con su cometido, y su diseño, aunque sobrio, es atemporal en su propósito. Para aquellos que buscan un monovolumen espacioso y fiable para viajes largos o para el día a día familiar, el Grand Voyager sigue siendo una opción a considerar, un verdadero clásico que prioriza el bienestar de sus ocupantes.
