Especificaciones y análisis del Chrysler Voyager
Potencia
174CV
Par
278Nm
Consumo
13.3l/100
Emisiones
319g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
179km/h
Peso
-kg
Precio
46,485€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
AWD
7 / 5 puertas
- L
75 L
128 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Chrysler Grand Voyager Limited 3.3 AWD · 174 CV (2004-2008)
Descripción general
El Chrysler Grand Voyager no es solo un monovolumen, es el icono que definió una categoría. Esta versión de 2004 encarna el sueño americano del viaje por carretera: un espacio sin límites para la familia, donde cada trayecto se convierte en una aventura compartida. Es un vehículo que promete libertad, comodidad y la creación de recuerdos imborrables.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es como tomar el timón de un yate. El motor V6 de 3.3 litros susurra con una suavidad embriagadora, entregando su potencia de forma lineal y tranquila. No busca la deportividad, sino el confort absoluto. La suspensión absorbe las imperfecciones del asfalto con una delicadeza soberbia, mientras la tracción total AWD aporta una sensación de seguridad inquebrantable en cualquier condición. Es una máquina para devorar kilómetros sin fatiga, aunque su sed de gasolina nos recuerda constantemente su generoso corazón americano.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones: imponente, funcional y atemporal. Las líneas cuadradas maximizan un interior que es una auténtica sala de estar rodante. La versatilidad es su mayor virtud, con asientos que se pliegan y desaparecen para crear una caverna de carga. Los materiales, aunque hoy puedan parecer sencillos, fueron pensados para durar y soportar el ajetreo de la vida familiar. Sentarse dentro es sentirse en casa, protegido del mundo exterior.
Tecnología y características
Para su época, el Grand Voyager era un escaparate de lujo y comodidad. Las puertas correderas eléctricas y el portón trasero automático eran un toque de magia que facilitaba la vida. El climatizador y un sistema de sonido competente aseguraban el bienestar a bordo. Sin embargo, su tecnología se centra en el confort mecánico y la seguridad de su tracción integral, lejos de las pantallas y asistencias de conducción actuales. Es tecnología al servicio de la experiencia, no de la distracción.
Competencia
En un mercado europeo dominado por propuestas como la Renault Espace, la Peugeot 807 o la Ford Galaxy, el Grand Voyager ofrecía un enfoque diferente. Mientras sus rivales buscaban un equilibrio más dinámico, el Chrysler apostaba sin complejos por el máximo espacio y el confort de marcha al más puro estilo americano, convirtiéndose en una alternativa única para quienes valoraban el viaje por encima del destino.
Conclusión
El Chrysler Grand Voyager 3.3 AWD es más que un coche; es una filosofía de vida. Es la elección de quienes entienden que el verdadero lujo es el espacio, el tiempo compartido y la tranquilidad en el camino. A pesar de su consumo elevado y una fiabilidad que requiere atención, su capacidad para generar felicidad y confort en largos viajes familiares lo convierte en un clásico inolvidable. Un refugio sobre ruedas que deja una huella emocional profunda.




