Especificaciones y análisis del Citroën C-Crosser
Potencia
156CV
Par
380Nm
Consumo
7l/100
Emisiones
185g/km
0-100 km/h
9.9s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1790kg
Precio
29,459€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
AWD
5 / 5 puertas
441 L
60 L
115 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C-Crosser 2.2 HDi 160 FAP XTR · 156 CV (2010-2011)
Descripción general
El Citroën C-Crosser de 2007 representa la audaz incursión de la marca francesa en el competitivo mundo de los SUV. Fruto de una colaboración con Mitsubishi, este vehículo no es solo un coche, es una declaración de versatilidad y aventura, diseñado para familias que no quieren renunciar al estilo ni a la capacidad de explorar nuevos horizontes. Su corazón diésel de 156 caballos promete un equilibrio perfecto entre potencia y eficiencia, envolviéndote en una experiencia de conducción única desde el primer momento.
Experiencia de conducción
Al volante, el C-Crosser se siente poderoso y seguro. El motor 2.2 HDi de 156 CV y 380 Nm de par empuja con una contundencia que sorprende, permitiendo adelantamientos solventes y un ritmo de crucero alegre. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y su sistema de tracción total conectable te transmite una confianza inquebrantable, ya sea en asfalto mojado o en una escapada por caminos de tierra. No es un deportivo, pero su aplomo en carretera y su capacidad para alcanzar los 200 km/h te hacen sentir que tienes el control total de una máquina capaz y robusta.
Diseño y estética
Su diseño exterior impone respeto, con una silueta musculosa y un frontal que luce con orgullo los chevrones de Citroën, diferenciándose sutilmente de sus hermanos de plataforma. Es un coche que transmite robustez y elegancia a partes iguales. Por dentro, el espacio es el protagonista. Ofrece una habitabilidad generosa para cinco pasajeros y un maletero de 441 litros que invita a cargar con todo lo necesario para una aventura familiar. Los acabados, aunque funcionales, crean una atmósfera acogedora y práctica, pensada para el día a día y para los largos viajes.
Tecnología y características
Para su época, el C-Crosser estaba bien equipado. Su motor diésel con inyección por conducto común y turbo de geometría variable era una pieza de ingeniería avanzada. El elemento más destacable es su sistema de tracción total seleccionable, que permite al conductor elegir entre tracción delantera para ahorrar combustible, tracción total automática que reparte el par según la necesidad, o un modo de bloqueo para situaciones de baja adherencia. Es una tecnología que aporta una polivalencia real y tangible en la conducción diaria.
Competencia
En el mercado, el C-Crosser se enfrentó a una competencia feroz. Sus rivales más directos eran, por supuesto, sus propios gemelos de proyecto, el Mitsubishi Outlander y el Peugeot 4007, con los que compartía casi todo. Más allá de su familia, tuvo que medirse con pesos pesados del segmento como el Nissan Qashqai, el Ford Kuga, el Toyota RAV4 o el Honda CR-V, cada uno con sus propios argumentos para conquistar a las familias aventureras.
Conclusión
El Citroën C-Crosser es mucho más que un simple SUV; es un compañero de viaje fiable, espacioso y sorprendentemente capaz. Su potente motor diésel, su práctico interior y su eficaz sistema de tracción total lo convierten en una opción muy inteligente para quienes buscan un vehículo polivalente sin un desembolso desorbitado. Quizás no tenga el último grito en tecnología, pero su honestidad y robustez mecánica te conquistan, dejando una sensación de haber hecho una compra redonda y duradera.




