Citroën C-Elysée HDi 92 Millenium · 92 CV (2014-2015)

2013
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Citroën C-Elysée - Vista 1
Citroën C-Elysée - Vista 2
Citroën C-Elysée - Vista 3
Citroën C-Elysée - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C-Elysée

Potencia

92CV

Par

230Nm

Consumo

4.1l/100

Emisiones

108g/km

0-100 km/h

11.2s

Vel. Máx.

180km/h

Peso

1165kg

Precio

15,950

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

506 L

Depósito

48 L

Potencia

68 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima92 CV / 68 kW
Par máximo230 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito48 L
Maletero506 L

Análisis detallado del Citroën C-Elysée HDi 92 Millenium · 92 CV (2014-2015)

Descripción general

El Citroën C-Elysée HDi 92 Millenium no es un coche que grita, es uno que susurra promesas de lealtad y sensatez. Nacido en 2013, este sedán fue concebido con una misión clara: ofrecer un transporte espacioso, increíblemente económico y robusto para las familias y profesionales que valoran la función por encima de la ostentación. Es un compañero de viaje honesto, diseñado para durar y para hacer cada kilómetro más fácil y asequible.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del C-Elysée es una experiencia de pura sinceridad. Su motor diésel de 92 CV, con un generoso par de 230 Nm desde bajas vueltas, empuja con una voluntad que sorprende y agrada, sintiéndose más vivo de lo que sus cifras sugieren. No busca la deportividad, sino la suficiencia y la calma. La suspensión, suave y absorbente, te aísla de las imperfecciones del asfalto con una maestría que evoca a los grandes Citroën del pasado, priorizando un confort de marcha excepcional. Es un coche que te cuida, que te transmite tranquilidad y seguridad en cada trayecto, sin sobresaltos ni pretensiones.

Diseño y estética

El diseño del C-Elysée es la materialización de la inteligencia práctica. Sus líneas de sedán clásico no buscan la vanguardia, sino la eficiencia aerodinámica y, sobre todo, un aprovechamiento del espacio interior que roza lo prodigioso. La verdadera belleza de este coche reside en su funcionalidad: una habitabilidad trasera generosa y un maletero colosal de 506 litros, capaz de engullir el equipaje de toda una familia sin esfuerzo. Por dentro, la misma filosofía: materiales pensados para resistir el paso del tiempo y un salpicadero lógico y despejado, donde cada control está exactamente donde esperas encontrarlo.

Tecnología y características

La tecnología en el C-Elysée es la que importa, la que funciona sin fallos y facilita la vida. En esta versión Millenium, se centra en lo esencial para garantizar el confort, como el aire acondicionado y un sistema de audio funcional. Sin embargo, su mayor proeza tecnológica reside bajo el capó: el motor 1.6 HDi es una joya de la ingeniería por su frugalidad, con un consumo medio de solo 4.1 l/100km, y su legendaria durabilidad. Es la tecnología que no se ve, pero que se siente en el bolsillo y en la confianza de saber que tienes una mecánica a prueba de todo.

Competencia

En el campo de batalla de los sedanes asequibles, el C-Elysée se enfrentó a duros competidores como el Dacia Logan, el SEAT Toledo o el Fiat Tipo. Mientras algunos rivales podían ofrecer un interior ligeramente más moderno o un tacto de conducción más firme, el Citroën jugaba sus cartas maestras con una autoridad incontestable: un confort de rodadura superior al de todos ellos y un espacio interior y de maletero que establecía el estándar a seguir. Era la elección del corazón para quien buscaba un refugio rodante, práctico y cómodo por encima de todo.

Conclusión

El Citroën C-Elysée HDi 92 es mucho más que un simple medio de transporte; es un pacto de confianza. Es un coche que entiende las necesidades reales del día a día y responde con una fiabilidad y una economía conmovedoras. Puede que no deslumbre con fuegos artificiales, pero ilumina el camino con la luz constante de su honestidad y su capacidad para servir sin descanso. Es un vehículo que se gana el cariño no por lo que aparenta, sino por lo que es: un amigo fiel en el asfalto, siempre dispuesto y nunca decepcionante.