Citroën C1 5p 1.0i 12v Sensodrive Audace · 68 CV (2007-2008)

2005
Gasolina
FWD
Automático 5v
Citroën C1 - Vista 1
Citroën C1 - Vista 2
Citroën C1 - Vista 3
Citroën C1 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C1

Potencia

68CV

Par

93Nm

Consumo

4.6l/100

Emisiones

109g/km

0-100 km/h

14s

Vel. Máx.

157km/h

Peso

910kg

Precio

10,910

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 5 puertas

Maletero

139 L

Depósito

35 L

Potencia

50 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima68 CV / 50 kW
Par máximo93 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito35 L
Maletero139 L

Análisis detallado del Citroën C1 5p 1.0i 12v Sensodrive Audace · 68 CV (2007-2008)

Descripción general

El Citroën C1 de 2005 es la personificación del espíritu urbano. Nacido como una solución inteligente y llena de encanto para la ciudad, este pequeño gigante de apenas 3.4 metros se presenta como un compañero fiel para la jungla de asfalto. Con su motor de gasolina 1.0 de 68 caballos y su particular cambio Sensodrive, no busca batir récords, sino conquistar corazones con su agilidad, economía y una personalidad que desborda en cada curva.

Experiencia de conducción

Conducir el C1 es una experiencia vibrante y directa. Su motor de tres cilindros emite un sonido característico y alegre que te anima a moverte con soltura por el tráfico. Es un coche ligero y tremendamente ágil, capaz de girar y aparcar donde otros ni lo intentarían. La transmisión Sensodrive, un cambio manual robotizado, le añade un carácter único; no es el más suave, y sus pausas entre marchas te conectan de una forma muy mecánica con el coche. Es una sensación pura, sin filtros, que te hace sentir parte de la conducción en cada momento.

Diseño y estética

Su diseño es una declaración de optimismo. Con sus grandes faros que parecen ojos curiosos y sus formas redondeadas, el C1 proyecta una imagen amigable y accesible. La solución de un portón trasero completamente de cristal no solo es un rasgo estético distintivo, sino una genialidad que aporta ligereza visual. Por dentro, la simplicidad es la norma, con plásticos duros y chapa a la vista que, lejos de parecer un defecto, refuerzan su honestidad y maximizan la sensación de espacio. Es un diseño que no engaña, es funcional, inteligente y te saca una sonrisa.

Tecnología y características

La tecnología del C1 no reside en pantallas táctiles, sino en la ingeniería inteligente para crear un coche eficiente y asequible. Su corazón es un motor de origen Toyota, fabricado en aluminio para ser ligero y frugal, logrando consumos realmente bajos. El elemento tecnológico más notable es la caja de cambios Sensodrive, un intento de democratizar el cambio automático. Aunque su funcionamiento es peculiar, ofrecía la comodidad de no usar el embrague en ciudad. La dirección con asistencia eléctrica completa un paquete pensado por y para facilitar la vida urbana.

Competencia

El C1 no luchaba solo. Nació de una colaboración, por lo que sus hermanos de sangre, el Peugeot 107 y el Toyota Aygo, fueron sus competidores más directos, compartiendo chasis y motor. Más allá de su familia, se enfrentó a pesos pesados del segmento como el carismático Fiat Panda, el versátil Renault Twingo o los eficientes Hyundai i10 y Kia Picanto. Fue una batalla en un segmento donde la personalidad era clave, y el C1 supo defenderse con su inconfundible encanto francés.

Conclusión

El Citroën C1 es una compra hecha tanto con la cabeza como con el corazón. Es una herramienta urbana casi perfecta: económica, increíblemente manejable y con un encanto especial. Sus puntos débiles, como un interior básico o el carácter particular del cambio Sensodrive, se convierten en parte de su personalidad. No es un coche para largos viajes por autopista, es el rey de las calles estrechas y el tráfico denso. Es, en definitiva, un compañero leal y divertido que cumple su promesa con creces: hacer la ciudad más fácil y alegre.