Especificaciones y análisis del Citroën C2
Potencia
109CV
Par
147Nm
Consumo
6.3l/100
Emisiones
151g/km
0-100 km/h
11.7s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1146kg
Precio
11,905€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
4 / 3 puertas
193 L
41 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C2 1.6i 16v SensoDrive VTR · 109 CV (2003-2007)
Descripción general
El Citroën C2 1.6i 16v SensoDrive VTR de 2003 es un pequeño utilitario que busca ofrecer una experiencia de conducción divertida y un diseño distintivo. Con su motor de gasolina de 109 CV y una caja de cambios automática SensoDrive, este modelo se posiciona como una opción interesante para quienes buscan agilidad en la ciudad y un toque de deportividad en un formato compacto. Su precio de 11.905 € en su momento lo hacía accesible, aunque su enfoque VTR prometía algo más que un simple coche urbano.
Experiencia de conducción
Al volante del C2 VTR, la sensación es de agilidad y respuesta. El motor de 1.6 litros y 109 CV, aunque no es un cohete, mueve con soltura los 1146 kg del coche, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.7 segundos y una velocidad máxima de 195 km/h. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, junto con los frenos de disco en ambos ejes (ventilados delante), proporcionan un buen control y una pisada firme. La dirección asistida eléctrica contribuye a una maniobrabilidad excelente en entornos urbanos. Sin embargo, la caja de cambios SensoDrive, aunque automática, puede resultar algo lenta en sus transiciones, restando fluidez a la experiencia de conducción más deportiva. En general, es un coche que invita a disfrutar de las curvas y a moverse con soltura en el tráfico, transmitiendo una sensación de dinamismo.
Diseño y estética
El diseño del Citroën C2 VTR es inconfundiblemente Citroën de principios de los 2000: atrevido, juvenil y con personalidad. Sus 3.666 mm de longitud, 1.659 mm de ancho y 1.461 mm de alto lo hacen compacto y fácil de aparcar. Las tres puertas le otorgan una silueta deportiva, y los detalles específicos de la versión VTR, como las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 195/45 R16, realzan su carácter dinámico. El frontal es distintivo, con faros grandes y una parrilla que se integra con el logo de la marca. En el interior, aunque el espacio es limitado, especialmente en las plazas traseras, el diseño es funcional y busca la originalidad, con un maletero de 193 litros que cumple para el día a día. Es un coche que no pasa desapercibido y que, a pesar de los años, mantiene un cierto encanto.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el C2 1.6i 16v SensoDrive VTR de 2003 incorpora elementos que eran comunes en su época. Su motor de gasolina de 1587 cc, con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro, ofrece una buena eficiencia para su potencia. La caja de cambios automática SensoDrive de 5 velocidades, aunque no es la más sofisticada de hoy en día, representaba una comodidad para la conducción urbana. La dirección asistida eléctrica es un punto a favor para la maniobrabilidad. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco en las cuatro ruedas y estabilizadoras en ambos ejes. El consumo combinado de 6.3 l/100km y unas emisiones de CO2 de 151 g/km lo sitúan en la etiqueta C de la DGT. No esperemos grandes pantallas táctiles o asistentes a la conducción avanzados, pero para su tiempo, ofrecía un equipamiento adecuado y funcional.
Competencia
En su segmento y época, el Citroën C2 VTR se enfrentaba a rivales como el Peugeot 206, el Renault Clio, el Ford Fiesta o el Opel Corsa. Dentro de los modelos con un enfoque más deportivo o juvenil, competía con versiones como el Peugeot 206 GTi, el Renault Clio Sport o el Ford Fiesta ST. El C2 VTR se distinguía por su diseño más atrevido y su caja de cambios SensoDrive, que ofrecía una alternativa a los manuales puros. Aunque no era el más potente de su categoría, su agilidad y su estética lo hacían una opción atractiva para quienes buscaban un coche urbano con un toque diferente y divertido de conducir.
Conclusión
El Citroën C2 1.6i 16v SensoDrive VTR de 2003 es un coche que, a pesar de sus años, sigue transmitiendo una personalidad única. Es un utilitario ágil, con un diseño que aún hoy puede resultar atractivo para algunos, y un motor que ofrece un rendimiento suficiente para disfrutar tanto en ciudad como en carretera. La caja de cambios SensoDrive es su punto más controvertido, ya que puede restar algo de deportividad a la experiencia, pero aporta comodidad. Es un coche ideal para quienes buscan un vehículo compacto, con un toque de distinción y que no renuncian a ciertas sensaciones al volante. Su fiabilidad, como la de muchos coches de su época, dependerá en gran medida del mantenimiento recibido, pero en general, es un modelo que puede seguir ofreciendo satisfacciones a sus propietarios.




