Citroën C2 HDi 110 FAP VTS · 109 CV (2007-2008)

2003
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Citroën C2 - Vista 1
Citroën C2 - Vista 2
Citroën C2 - Vista 3
Citroën C2 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C2

Potencia

109CV

Par

240Nm

Consumo

4.4l/100

Emisiones

119g/km

0-100 km/h

9.4s

Vel. Máx.

193km/h

Peso

1197kg

Precio

15,620

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

193 L

Depósito

41 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito41 L
Maletero193 L

Análisis detallado del Citroën C2 HDi 110 FAP VTS · 109 CV (2007-2008)

Descripción general

El Citroën C2 HDi 110 FAP VTS de 2003 es una propuesta audaz y compacta que combina la eficiencia de un motor diésel con un toque deportivo. Con sus 109 CV, este pequeño utilitario se presenta como una opción interesante para quienes buscan agilidad en la ciudad sin renunciar a un consumo contenido y a una estética diferenciada. Su tamaño compacto lo hace ideal para el entorno urbano, mientras que su motor diésel de 1.6 litros promete un rendimiento sorprendente para su segmento.

Experiencia de conducción

Al volante del C2 HDi 110 FAP VTS, la sensación es de vivacidad y agilidad. El motor diésel, con sus 109 CV y un par motor de 240 Nm disponible a bajas revoluciones (1750 rpm), ofrece una respuesta enérgica que permite aceleraciones rápidas (0 a 100 km/h en 9.4 segundos) y recuperaciones solventes. La dirección asistida eléctrica contribuye a una conducción ligera y precisa, ideal para maniobrar en espacios reducidos. La suspensión, aunque con un tarado deportivo propio de la versión VTS, mantiene un buen equilibrio entre firmeza y confort, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin sacrificar la estabilidad. La velocidad máxima de 193 km/h es más que suficiente para un coche de su categoría, y la caja de cambios manual de 5 velocidades permite exprimir al máximo el potencial del motor.

Diseño y estética

El diseño del Citroën C2 HDi 110 FAP VTS es inconfundiblemente juvenil y dinámico. Sus líneas compactas y sus tres puertas le otorgan una apariencia deportiva y urbana. Los detalles específicos de la versión VTS, como las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 195/45 R16, los frenos de disco ventilados delanteros y los discos traseros, realzan su carácter prestacional. A pesar de su tamaño reducido (3666 mm de largo), el diseño interior es funcional, aunque las plazas traseras y el maletero (193 litros) son más adecuados para un uso ocasional o para dos personas. La estética general es fresca y atrevida, destacándose en el tráfico urbano.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Citroën C2 HDi 110 FAP VTS incorpora un motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, lo que garantiza una entrega de potencia eficiente y un consumo ajustado. El filtro antipartículas (FAP) es una característica importante para reducir las emisiones contaminantes. La dirección asistida eléctrica mejora la experiencia de conducción, ofreciendo una mayor comodidad y precisión. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones de conectividad o asistentes a la conducción de vehículos modernos, su tecnología mecánica está bien resuelta para su época, ofreciendo un rendimiento fiable y eficiente.

Competencia

En su segmento, el Citroën C2 HDi 110 FAP VTS compitió con otros utilitarios deportivos diésel de la época, como el Peugeot 206 GTi HDi, el Renault Clio dCi 100 o incluso versiones diésel del SEAT Ibiza. Frente a ellos, el C2 VTS destacaba por su diseño más atrevido y su enfoque más juvenil, ofreciendo una alternativa con un toque de exclusividad. Su motor diésel de 109 CV lo situaba en una posición competitiva en términos de prestaciones y eficiencia, siendo una opción atractiva para quienes buscaban un coche pequeño con carácter.

Conclusión

El Citroën C2 HDi 110 FAP VTS es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para aquellos que valoran la agilidad, la eficiencia y un diseño con personalidad. Su motor diésel ofrece un buen equilibrio entre prestaciones y consumo, lo que lo convierte en un compañero ideal tanto para la ciudad como para escapadas ocasionales. Es un coche que invita a disfrutar de la conducción, con un toque deportivo que lo diferencia de otros utilitarios. Su tamaño compacto y su maniobrabilidad son puntos fuertes en el día a día, aunque el espacio interior puede ser limitado para algunos usuarios. En definitiva, un pequeño gran coche con alma deportiva y un corazón diésel eficiente.